Atropellos y persecución

Fecha: 27-05-2018 12:29 PM

Gloria

Gloria Cuenca*

¿Hasta cuándo estos adoradores de la mentira persiguen a los periodistas? ¿por qué ese odio contra la libertad de expresión y de información? Cuesta trabajo entender. Opino que no resisten verdades. Al saber lo que han ocultado malamente, y se llega a la verdad, descubren y entienden, de que se trata.

Debe ser molesto, el descubrimiento de grandes mentiras. O, saber de antemano, que se va a decir un embuste. Y, prepararlo, como ¿una actuación teatral? Esa del domingo 20, cuando se abstienen casi 83% de los votantes, y ellos aumentan la participación a 62%. De 17% a 62%. Imagino que se las ocultaran a ellos mismos, o se las disimularan con argumentos tales como: " no se podía hacer otra cosa" o, "ellos se lo buscaron".

Diversas instituciones de Venezuela, nuestro país, no aceptan la presencia de periodistas en sus actividades. Una funcionaria, señala, que " en sitios donde funcionan organismos del estado, la prensa, -categorizada por la funcionaria como ¨prensa de derecha-¨ no tiene derecho de estar". (Video en las redes) No importa que la militancia, a la que ella llama "camaradas" pida a gritos, que dejen entrar, a los periodistas. No lo acepta.

Triunfa la censura y la desinformación. Violan los artículos de la Constitución Nacional, 57 y 58, donde se establece la garantía de las libertades de expresión, información, opinión y prensa. No cumplen con el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, aprobada en 1948 y de la cual Venezuela es signataria. Esta conducta, especialmente estimulada por el difunto y seguida por su gente, tristemente -también, por colegas periodistas afines al régimen- se ha extendido en estos tiempos en contra de los periodistas-reporteros. Son ellos, los que llevan la peor parte, junto a fotógrafos y camarógrafos.

Hay una especie de odio, (diría, más bien envidia)-entre otros aspectos-  contra los periodistas. El país, altamente comunicativo. Todos quieren llegar a ser comunicadores, periodistas, locutores. Existen leyes y normas que obligan a estudiar y a prepararse. Se nota en la hiper crítica contra los medios y sus trabajadores, al no poder alcanzar la profesionalización. No hay una crítica constructiva que sirva a periodistas y comunicadores de retroalimentación en esta etapa. El día de las elecciones, según gente que monitoreaba el proceso, reportaron un 66% de centros de votación en donde no se permitió la entrada de los medios (Datos aportados por "Jornada Sin Mordaza" y "Boletín Final de Mega Análisis")

Se entiende, que el público, la gente en general, esté molesta con los periodistas que hacen amarillismo.  Lamentable la violencia que despliegan contra los todos los profesionales en sus difíciles tareas en estos momentos. Cualquier observador sereno de lo que nos circunda, puede darse cuenta de que, la realidad es más amarillista de lo que se divulga, vía los medios. Eso no exime de responsabilidad. Compleja la situación, con los llamados "paparazzi". Se trata de fotógrafos o camarógrafos, que consiguen exclusivas, violentando la privacidad y siguiendo agresivamente sus objetivos: gente del espectáculo, del llamado "jet Set" o la realeza. La argumentación de quienes hacen esas publicaciones, es la enorme cantidad de receptores que se interesan y gustan de ese tipo de material informativo noticioso. Esos "negociadores" de vida privada reciben pagos altos. Tampoco los justifica.

La cuestión estriba en ese proceso de agresividad contra los colegas en el ejercicio de sus funciones, que son profesionales y además hacen posible un mandato constitucional: el acceso a la información noticiosa, derecho humano fundamental. El debate sigue abierto: ¿preferible la censura o los excesos? Me quedo con estos últimos.

*Miembro de Expresión Libre



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