Cae el muro de la censura

Fecha: 01-08-2016 10:47 PM

Carlos roa escribe 11

 

Carlos Roa (*)

Parte del muy bien orquestado plan para secuestrar a Venezuela, tenía que ver con utilizar los añejos y afinados manuales totalitarios de censura y propaganda de los asesores del gobierno que se autodenomina “revolucionario”.

Y no descubrimos el agua tibia, porque existen hartas pruebas de la postración del finado Hugo Chávez, de su corte y de sus sucesores por la longeva dictadura castrista, quien ha dictado el manual de estilo en estas lides, sin duda con sus resabios de la antigua KGB soviética y salpicado en estas tierras por uno que otro admirador chavista de Goebbels, que los hay y no pocos.

Pero hay un detalle con el que los ministros de propaganda no contaban: el siglo XXI. Ese mismo que llegó rebosante de redes, drones y teléfonos inteligentes.

Para muestra un botón: las mujeres tachirenses que pasaron a Cúcuta.

Del lado venezolano: escasez, desabastecimiento, inflación, represión… y censura. Del lado colombiano, el mejor trato de las autoridades, variedad de productos que rayaba en la fantasía, precios muy por debajo de los especuladores bachaqueros y… medios de comunicación de todo el mundo esperándolas.

Vergonzosamente, la pésima administración que padecemos los venezolanos ha logrado convertirnos en noticia mundial desde hace rato. Y el hecho de que medio millar de madres haya pasado por encima de la errática Guardia Nacional Bolivariana para procurarles comida a sus hijos es más que una noticia, es la noticia.

De este lado de la línea, quien ose portar una cámara o un teléfono celular lleva una paliza segura por parte de los esbirros al servicio del castrismo.

Pero del otro lado del puente, numerosos medios libres cubrieron la entrada de las venezolanas y en cosa de minutos se diseminó la información por las redes sociales, por canales de TV internacionales, por agencias de noticias que a su vez la enviaron a innumerables medios de todo el planeta.

La guinda de la torta la pusieron los drones, que desde las alturas dejaron constancia de la masa de conciudadanos que se volcaron desesperados al vecino país.

Y por si fuera poco, existen impactantes fotos de Google Earth, en las cuales se puede apreciar desde el espacio exterior y satélite mediante, el Puente Internacional que une ambas naciones, abarrotado de venezolanos. Una imagen tan épica como apocalíptica.

Recordemos que hubo que abrir las fronteras en una par de ocasiones más y en esos momentos, el paso de venezolanos se contó por docenas de miles.

Y para vergüenza de la ineptitud que desgobierna, cada visita era cubierta por más y más corresponsales internacionales, amén de los eficientes y robustos medios colombianos. Un Muro de Berlín representado en los funcionarios de la GNB, que fue derribado por cientos de mujeres dispuestas a buscar el sustento de sus pequeños.

Del lado del oficialismo, el consuelo fue bastante diminuto. Acusar a las venezolanas que rompieron el cerco militar de “bachaqueras”, señalarlas de preparar una operación organizada y culpar, como siempre a los “sospechosos habituales”.

Mientras tanto, los medios de comunicación de Brasil reseñan otras oleadas de venezolanos, donde se abastecen de víveres en Boa Vista. El número de visitantes es de tal magnitud, que tiendas de otros ramos comerciales se cambiaron a venta de alimentos para pescar en el río revuelto de los venezolanos desesperados.

Craso error haber confiado en los manuales cubano-soviéticos de mediados del siglo pasado para controlar el  flujo de información. Otra estafa más sobre los hombros del castrismo. Visto el fracaso de los mecanismos de censura… ¿será que les pedimos que nos devuelvan nuestro dinero? ¿O el asunto venía sin garantía?

(*) Miembro de Expresión Libre



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