Gregorio Salazar: Globovisión y Televen "desatados"

Fecha: 12-01-2016 10:00 AM

Desatados goyo

La mañana del 5 de enero miles de integrantes de la comunidad tuitera expresaron su sorpresa al ver que después de muchos años Globovisión aparecía entre los primeros lugares del trending topic, el rating que indica aquellos temas que han sido más mencionados por los usuarios de esa red en un determinado espacio de tiempo.

La novedad era que ello no ocurría desde los tiempos en que ese canal de noticias era sometido a algún ataque violento en su sede, como los que varias veces protagonizó Lina Ron y su grupo,  o se anunciaba alguna de las decenas de sanciones judiciales o administrativas de las que Globovision fue blanco y víctima reiterada cuando era la principal y casi única tribuna para las voces disidentes en el país.  Ese cerco finalmente triunfó cuando a sus dueños no les quedó otro remedio que vender la televisora e irse del país.

Lo de la agitada mañana del 5 de enero obedecía a razones harto elementales y por tanto casi increíbles para algunos de los televidentes: Globovisión estaba transmitiendo en vivo y paso a paso los pormenores de  la instalación de la nueva Asamblea Nacional. Y es evidente que durante los últimos días ha empeñado un loable esfuerzo por llevar al público las controversiales incidencias que han rodeado la instalación del nuevo parlamento donde la representación oficialista es menos de la mitad que la opositora.

No ha habido sesgo informativo alguno ni Globovision da muestras de querer parecerse a aquel combativo canal que fue el principal respaldo mediático de las voces opositoras. Tampoco se le está pidiendo. Pero sí es evidente que ha dado un giro muy importante hacia un mayor equilibrio informativo y de opinión que ojalá se mantenga en el tiempo.

Lo insólito ocurrió después: tras la ceremonia parlamentaria vino el señalamiento presidencial, pues según Nicolás Maduro Globovisión y Televen estaban “desatados”. Y agregó: “Después no vengan con arrepentimientos” Personalmente, no vimos la transmisión de Televen, pero es fácil imaginar que su gran “pecado” fue informar en los mismos términos que lo hizo Globovisión. 

Fue un mensaje intimidatorio desembozado. Una amenaza sin disimulos, sin ningún respeto por la ciudadanía, la Constitución ni las instituciones. Nada de eso existe ni merece consideraciones para el señor Maduro a la hora de querer someter a sus designios la prensa libre, monopolizar el derecho a la expresión y a la información.

De tanto ocurrir durante años, son actos que van quedando a la vera del camino como parte del paisaje, nadie institucionalmente se ha pronunciado, pero son justamente las cosas que no se pueden aceptar ni permitir en una  democracia. Son los atropellos que el pueblo venezolano ha condenado y seguirá condenando cada vez con más vigor. Y ahora con eco en un poder capaz de ejercer control sobre este tipo de inconcebibles abusos del Ejecutivo. Venezuela espera, por ejemplo, por la normalización de la situación legal de unas doscientas emisoras de radio. Y la AN ha prometido hacerlo.

Tras las elecciones del 6D la situación política e institucional no ha terminado de estabilizarse. Pero hacia allá se enrumba en un país que camina hacia la despolarización y la búsqueda desesperada a la crisis económica y alimentaria que agobia a los venezolanos.

Para esta nación sumida en la peor crisis de su historia moderna, el tiempo del cambio ha llegado de mano de la soberanía popular. Y los medios tendrán que jugar el rol que la responsabilidad social les impone.

Gregorio Salazar. Periodista. Miembro de Expresión Libre.

 



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