La clase media venezolana en picada

Fecha: 19-07-2016 06:56 PM

Maite clase media

Mayte Navarro Serrano (*)

Los profesionales, emprendedores, pequeños empresarios, artistas y comerciantes son algunos de los grupos que conforman la clase media, que con el esfuerzo y el estudio han logrado no sólo mejoras económicas sino también ascender en su  nivel social lo que les ha permitido ocupar posiciones de liderazgo en la vida nacional. Venezuela por mucho tiempo fue ejemplo de esa movilidad en América Latina.

En estos tiempos el sector medio de la población venezolana es uno de los más castigados pues las conquistas logradas a través de la meritocracia se han visto mermadas por un régimen que niega lo académico y las  aspiraciones de progreso porque no acepta a ciudadanos con capacidad crítica y anula las individualidades, sólo le interesa lo partidista, lo que ha sacado del juego a profesionales, excluyéndolos de hacer carrera en la empresa pública, como ha sido el caso de la industria petrolera.

Por otro lado tenemos una economía catastrófica, que se ha devorado los ahorros, una inflación que ha convertido los salarios en recursos insuficientes y que cada día obliga a reinventar el presupuesto familiar o simplemente dedicarlo a cubrir un solo rubro, como el de la alimentación. Los gastos en educación, salud y entretenimiento, aspectos que brindan calidad de vida al ciudadano, se han reducido al máximo. Boris Ackerman, profesor de Finanzas de la Universidad Simón Bolívar,  señala en una entrevista la imposibilidad de obtener recursos que le proporcionen al venezolano medio cierto bienestar y cita que cada vez tiene menos probabilidades de adquirir una vivienda o un automóvil.

La educación de calidad ha sido otra preocupación de las familias, lo que se acrecienta en estos tiempos cuando una mayor competitividad exige de una formación académica distinta, pues requiere formar en el estudiante un pensamiento maduro, autocrítico y original. La situación económica ahora amenaza estas aspiraciones de los sectores medios, pues la inflación ha tocado el campo educativo y se enfrentan a un aumento de las matrículas, lo que muchas familias no podrán asumir. Pero lo más grave está en que no encontrarán en  la educación pública una salida, pues ésta ha decaído en Venezuela, no sólo en lo curricular sino también en el  número de escuelas creadas, por lo que la oferta de cupos es deficiente.

La salud  se suma a este rosario de calamidades que han desmejorado la calidad de vida de ese sector de la población, pues  al subir los costos ha reducido el número de visitas al médico, la escasez de medicinas pone en peligro su vida y para mantener  tratamientos muchas familias han tenido que hacer uso de sus ahorros y acudir al mercado negro, donde la inflación es mayor.

Un informe del Banco Mundial sobre la clase media en América Latina, que incluye a Venezuela,  encuentra  que  en  el  país  se  ha  mostrado  la  mayor movilidad descendente. Ante las perspectivas negativas muchos han optado por  emigrar, de esta manera el país sufre una crisis de personal calificado, consecuencia que el gobierno prefiere asumir antes de tener que rendir cuentas a una población con criterio propio. Pero esto no es un fenómeno inédito, en Cuba  sucedió algo similar, presionados por Fidel Castro no les quedó otro recurso que huir.

El caos económico venezolano, que parece no tener fin, ha creado una clase media empobrecida, decepcionada, frustrada y emigrante. Sólo un cambio en el sistema político y económico podría enrumbar a los venezolanos hacia el progreso. El revocatorio es uno de los instrumentos para lograrlo.

(*) Miembro de Expresión Libre

mayte.navarros@gmail.com

@mainav 



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