Los falsos positivos de Nicolás

Fecha: 22-05-2018 05:05 PM

Tibisay

Por Mayte Navarro (*)

Una vez más Tibisay Lucena juega su rol de verdugo de la democracia y lo hace sin el menor pudor. Burlando las reglas del juego porque viste la trampa de legalidad, anuncia el triunfo de un presidente  que se apoltrona en el poder para seguir la ruta de la dictadura.

Soez, inculto, fanfarrón y mentiroso, Nicolás  se cree el cuento y comienza su discurso dándole rango de superlativo a un triunfo que revela un país cansado de la mala política, de la falta de interés por hacer de la economía una materia de provecho general y de usar la mentira consuetudinariamente para justificar o borrar la catástrofe que viven miles de ciudadanos.

Soez, inculto, fanfarrón y mentiroso, Nicolás  se cree el cuento

La ilegalidad de las elecciones no necesita de un análisis profundo para calificarlas de pantomima. Desde el mismo momento de su convocatoria  la farsa sustentaba a estos comicios, que siguieron su camino contra viento y marea, como lo había anunciado el candidato presidente, quien se paseó por todo el país anunciando cambios, una vía al progreso y la felicidad de los ciudadanos, sin darse cuenta que dejaba al descubierto su incapacidad para gobernar, porque allí en el país estaba su obra, marcada por la destrucción,  los altos niveles de corrupción y una sociedad sufriendo grandes carencias y a la que no le ha quedado otro camino que el destierro. El carnaval musical  con slogan y bailoteo no convenció a sus seguidores, quienes a ritmo de rap se quedaron en casa.

El candidato con seis años en el poder pidió paciencia y no se le ocurrió otra idea que comprar votos, otra manera de humillar a la ciudadanía y negar su dignidad, pero ni siquiera esto estimuló a la gente para que se manifestara ante las urnas. Los  resultados hablan de un porcentaje muy bajo de participantes en estos comicios, pero

Maduro juega con los números y se presenta como un ganador que ha embestido al opositor. Habla de una brecha a su favor sobre los contrincantes y no se da cuenta que la abstención también lo ha tocado, lo ha debilitado.

Indica números positivos  pero los votantes apenas llegaron al 30%. La maquinaria del PSUV se desinfló, puede haber sido el hambre, la insalubridad, la inseguridad, la falta de transporte y una hiperinflación lo que venció al músculo rojo que ya no es capaz de generar fuerza.

La oposición tampoco lo tiene fácil. Allí están, divididos y pataleando ante la adversidad. Se hace cuesta arriba vencer el ventajismo del gobierno y la inercia de la propia gente.

Venezuela se encuentra en una encrucijada, la democracia hace tiempo que se fue de paseo, el país se hunde, las industrias básicas son un desastre y el gobierno sólo miente.

Según los resultados, Nicolás Maduro estará en el poder durante seis años más. Sin una propuesta coherente y la reivindicación de la verdadera política no podremos salir de este hueco oscuro donde cohabitamos. Un nuevo CNE independiente y conocedor de las reglas podría levantar los ánimos para revocar la tiranía. Coherencia en la oposición y la presentación de un programa serio que atienda las necesidades de la gente podría avivar lo ánimos.

(*) Miembro de Expresión Libre

mayte.navarros@gmail.com



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