Nada que celebrar

Fecha: 25-06-2018 09:31 PM

Nada que celebrar

Por Carlos Roa (*)

Junio es el mes de los periodistas venezolanos. Se debe a que se conmemora la creación de Correo del Orinoco, periódico fundado en Ciudad Bolívar -antigua Angostura- que circuló desde el 27 de junio de 1818 hasta el 23 de marzo de 1822, durante la Guerra de independencia.

Fue creado por Simón Bolívar como órgano propagandístico de la Tercera República de Venezuela y para contrarrestar la influencia de la Gaceta de Caracas, periódico al servicio de la Corona Española. Con él se considera que se inició formalmente la historia del periodismo en nuestro país. Y por ello el 27 quedó marcado en el calendario como el Día del Periodista venezolano.

Sin embargo, de cara a la devastación que ha marcado a los medios de comunicación venezolanos, muchos se preguntan si cabe celebrar algo en este mes de junio. Y el cuestionamiento es más que válido.

Un cable de la agencia de noticias Associated Press señala que 69 medios cerraron en Venezuela en 2017 “en medio de una escalada de agresiones contra periodistas”. El listado incluye 46 radios, tres cadenas de televisión y una veintena de periódicos, según la fuente citada, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.

El SNTP registró 498 agresiones y 66 detenciones contra periodistas ese año. La cifra aumentó 26.5% con respecto al período anterior.

Ya en febrero de este año, ocurrió uno de los casos más sonados de enfrentamiento entre el omnipotente modelo de gobierno y la prensa libre. Los editores del portal Armando.info, Alfredo Meza, Ewald Scharfenberg y Joseph Poliszuk, y el reportero Roberto Deniz, fueron demandados por el empresario colombiano Alex Saab por “difamación agravada continuada” e “injuria agravada”, tras la publicación de reportajes relacionados con la distribución de alimentos subsidiados a través de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Los periodistas debieron marcharse de Venezuela “en busca de protección” y en “salvaguarda de sus libertades”, según informaron en un comunicado.

Meza, el editor de Armando.info, dijo al Instituto Prensa y Sociedad que esta demanda es otro intento por callar a la prensa libre e impedir que se conozcan los nuevos actores de poder, y de culpar al periodismo de los males del país.

En abril pasado, Miguel Henrique Otero, presidente editor del diario El Nacional, denunció ante la Sociedad Interamericana de Prensa, la situación que enfrentan los medios de comunicación y los periodistas en Venezuela, afirmando que existe una política de Estado en contra de ellos.  Citó la escasez de papel, la persecución con tribunales militares y la autocensura inducida por el miedo, entre los males que aquejan al sector.

Por si fuera poco, los trabajadores de los medios de comunicación, al igual que toda la población venezolana, se ven enfrentados a la pulverización de sus ingresos por las nefastas políticas económicas gubernamentales, que llevarán la inflación hasta casi 14.000 % en 2018, según cálculos del Fondo Monetario Internacional. Todo este cuadro ha incrementado la migración de profesionales.

Sin embargo, el periodismo venezolano sigue en pie, como lo demuestran los escasos medios independientes que sobreviven en el país, con especial mención a los medios digitales, a las redes sociales y a colegas que desde distintas latitudes aprovechan los espacios que se han abierto para continuar adelante con las denuncias de las graves irregularidades que han puesto a la libertad de expresión en terapia intensiva.

Quizá no sea momento de celebrar, pero sí lo es de recordar que el periodismo venezolano está más vivo que nunca, porque se ha reinventado desde sus trincheras. Una mala noticia para quienes se han empeñado infructuosamente en exterminarlo.

(*) Miembro de Expresión Libre



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