SNTP 60 años de luchas

Fecha: 09-11-2006 12:00 AM

cnp_jord__n_006_1.jpgLa oportunidad de esta intervención es honra que agradezco ahora a la directiva del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, que acertada y valientemente encabeza Gregorio Salazar. Digo ahora, porque debo retrotraer las gracias sesenta años y personalizarla en Rafael Calderón, a quien solicitamos que como secretario general se las transmita a los jóvenes que le acompañaron en aquella empresa, especialmente a María Teresa Castillo, Martín Ernesto González, que siete años después ocuparía ese cargo; a Omar Pérez, que esta Junta acompañó como adjunto de José “Chepino” Gerbasi, en la secretaría de Actas y Correspondencias. Y a Héctor Stredell.

Y el recuerdo al resto de colegas que constituyeron el Sindicato Nacional de Periodistas aquel 11 de marzo de 1946, año de gobierno revolucionario, que promovió una Asamblea Nacional Constituyente de la cual salió una gran Carta Magna, que consagró el sufragio femenino y otros importantes derechos. Pero no tuvo la tentación, como ni siquiera se atrevió la Federación, de sellar la Cuarta República instaurada en 1830, cuando nos separamos de Colombia.

En dicha Ley Fundamental quedó dispuesto en el artículo 37:

La nación garantiza la libertad de pensamiento, manifestado de palabra, por escrito, por medio de la imprenta, por la radio u otros sistemas de publicidad, sin que pueda establecerse censura previa.

En el bello acto de esta tarde, de haber tenido éxito la iniciativa tomada a poco de la muerte del general Juan Vicente Gómez, el dictador que hasta ahora ha oprimido por más tiempo a Venezuela: 27 años, estuviéramos celebrando los setenta del nacimiento de nuestro sindicato. En 1936, el año en el cual se legalizan estas organizaciones en nuestra Patria, fue fundado el Sindicato de periodistas, comprendido entre los 107 que entonces aquí existían.

Es 1936 el año en el cual periodistas y dueños de la prensa se unen para impedir la censura de prensa, cuya, prohibición aparece expresamente por vez primera vez en l82l en la Ley Fundamental de la Unión de los Pueblos de Colombia. Dispone que esa censura no será permitida previamente a la publicación; la de l830, garantizaba a todos los venezolanos el derecho de publicar sus pensamientos y opiniones de palabra por medio de la prensa, sin necesidad de previa censura; norma que repitieron las Constituciones de l857, l858, l88l, l89l.

A los 40 años de haber sido derogada la Ley reglamentaria de la libertad de expresión, se da el primer intento de regulación de los medios de comunicación en la democracia del siglo XX, con un decreto de “Control sobre las publicaciones y radiodifusoras”, dictado por el gobernador del Distrito Federal, general Félix Galavis, el 12 de febrero de 1936.

Decía el mandatario que ante “los excesos en que está informando el material de prensa”, el Presidente Eleazar López Contreras le giró instrucciones para:

“establecer el necesario control sobre las publicaciones...en resguardo de la tranquilidad social”. Se prohibía la inserción, entre otros, de artículos “disociadores con fines de perversidad” y las “Radiodifusiones de discursos...que exalten los ánimos, causando alarma u ocasionando intranquilidad pública”.

Para el cumplimiento de las medidas impusieron una Junta de Censura. En carta al Jefe de Estado, la Federación de Estudiantes de Venezuela, que presidía Jóvito Villalba, le decía que: Los periodistas, como respuesta a la censura que amordaza la prensa, han resuelto la suspensión de los diarios.

Entonces en Caracas se editaban 5 diarios: La Religión, El Universal, La Esfera, El Heraldo y Ahora. Y operaban 4 emisoras en la capital: Radio Caracas, Radiodifusora Venezuela, Ecos del Ávila y Ondas Populares.

Existía la Asociación de Periodistas, que se unió con la de Escritores para realizar la huelga del 14 de febrero.

Corta duración tuvo el sindicato de periodistas, que según afirma Juan José Ramírez en sus Cien años de Periodismo, presidió Antonio Reyes. En la época ya funcionaba el gremio de profesionales de Artes Gráficas y la Asociación de Linotipistas.

La conquista laboral y profesional de los periodistas es una lucha permanente de nuestro sindicato. A los diez días de su constitución, una comisión, conformada por Rafael Calderón, secretario general; Raúl Alfredo Arriaga, de Organización; Bernardo Dolande, primer suplente y Pedro Hernández Camacho, de Finanzas, visitaron al presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno, Rómulo Betancourt. Según información publicada por El Nacional, le plantearon “la instalación de una Escuela de Periodismo”. Dicho diario titula: “Ley de Ejercicio Periodístico acaso de promulgue pronto. La casa del periodista será donada la semana próxima”.

Al mes de constituido, exactamente el 12 de abril, entra a formar parte de los 531 sindicatos que son legalizados. A los 4 meses de creado, el 16 de julio, firma su primer contrato colectivo con la C. A Editora El Heraldo, con sueldos que oscilan entre los 180 y los 840 bolívares mensuales) entre 60 y 180 dólares, aproximadamente.

En 1946 se editaban 22 diarios en el país: 14 en la provincia: El Luchador, en estado Bolívar; Aborigen y El Carabobeño, Carabobo; El Diario, El Impulso y Trópico, Lara; El Vigilante, Mérida; Agencia Comercial, Sucre; Diario Católico, El Centinela, Fronteras y Vanguardia, Táchira; La Columna y Panorama, Zulia.

Ocho diarios son editados en Caracas: El Heraldo, El Nacional, El País, El Tiempo, El Universal, La Esfera, La Religión, Ultimas Noticias.

Entre los acontecimientos políticos de 1946 resalta la disposición del 2 de febrero la Junta Revolucionaria de Gobierno decretó el voto universal, directo y secreto para los venezolanos mayores de 18 años.

El 27 de octubre se realizan las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente y el 29 de ese mes Acción Democrática resulta ganadora de esas elecciones.

Es el 6 de febrero de 1947 cuando adopta el nombre del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa.

Estos sesenta años los celebramos con los de la Escuela de Periodismo, que así era nombrada la hoy Escuela de Comunicación Social de nuestra Universidad Central de Venezuela. Celebramos también los 65 años de la organización gremial, con el nacimiento de la Asociación Venezolana de Periodista y los 30 años de su conversión en Colegio Nacional de Periodistas.

Recuerdo especial merece la primera mujer que formó parte de una junta directiva del SNTP: Lourdes Gómez, quien ocupó la secretaría de finanzas en la directiva del período l949-5l, encabezada por Claudio Cedeño como secretario general.

Lucha contra la dictadura
Miembros y directivos del SNTP no escaparon a la represión de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez. Andrés Miranda, adjunto a la Secretaría de Reclamos en la directiva del 48 al 50, jefe de cables de El Universal, fue detenido en la primera semana de octubre de 1957, por publicar un cable transmitido por la United Press desde Sao Pablo. Daba cuenta de la designación de Rafael Caldera, entonces secuestrado en la Seguridad Nacional, policía política del régimen, como presidente honorario de la conferencia socialcristiana de Brasil. En la directiva 57-59 figura Andrés Miranda como secretario general adjunto de Rafael Hueck Condado. Después será directivo en varios períodos.

Mientras el 24 de octubre de 1957, se organizaba la celebración del Día Nacional del Periodista, la Seguridad Nacional practicaba un nuevo atropello contra la libertad de expresión. Cayetano Ramírez, el inolvidable colega que nos presenta Carolina Acuña en la página Electrónica del Sindicato, padecía en el Puesto de Socorro las torturas de la policía política. Era secretario de redacción de La Calle y la crónica de la época lo registran como directivo de nuestro sindicato.

En la cárcel estaban también José “Chepito” Gerbasi. En el exilio Héctor Mujica y Simón Alberto Consalvi, secretario de actas de la Junta Directiva 1949-51. Su adjunta era Lucila Velásquez, nombre literario que adoptó Lucila Carmona, a quien Fidel Castro no debe olvidar porque fue ella quien le presentó al Che Guevara, que vivía en su apartamento de México, el cual compartía con quien sería la esposa del guerrillero Heroico, Hilda Gadea.

En la directiva del 51-53 Simón Alberto Consalvi aparecerá de secretario de organización, con J. Marconi Villamizar, como adjunto.

Varios miembros del sindicato fueron a la prisión cuando El Nacional presentó a la Junta Militar de Gobierno con la leyenda de los tres cochinitos, una conocida marca de manteca de entonces. Héctor Stredel, uno de los fundadores, fue a parar al campo de concentración de Güasina.

Destacamos la histórica actuación de un directivo de nuestro sindicato, el secretario de Finanzas, para ser más precisos, de la Junta Directiva 55-57, de la cual era Secretario General Arístides Bastidas, quien se mantuvo 14 años en esa posición. Nos referimos a Fabricio Ojeda, que gente que ayer no sólo le persiguió sino que influyó en su muerte, hoy le hace reconocimiento. Nosotros lo hemos hecho siempre sin banderías políticas. Fabricio fue el Presidente de la Junta Patriótica, que orientó e intensificó la lucha contra el régimen militar del general Marcos Pérez Jiménez.

Firmas de quienes fueron directivos de nuestra organización aparecerán en el manifiesto del 15 de enero del 58 contra la dictadura de Marcos Pérez Jiménez: Arístides Bastidas, Omar Pérez, Eleazar Díaz Rangel, Gustavo Naranjo.

Significativa en el derrumbamiento de la dictadura militar, fue la huelga de prensa que impidió la salida de los diarios nacionales el 21 de enero de 1958, participaron activamente, además de Fabricio, los directivos del SNTP, Enrique Alvarenga, secretario de Organización; Rafael Hueck Condato de Reclamos; Eleazar Díaz Rangel de Deportes y Propaganda, y Andrés Miranda. El Secretario General, Arístides Bastidas tuvo otra destacada figuración en las afueras.

Honrado me siento de haber encabezado la directiva número l6 (l977-79) y más cuando se dio mi reelección (79-8l), período este que terminó Pastor Mujica. En el primer período me acompañaron, Miguel Yilales, Víctor Suárez, Raúl Fuentes, Pastor Mujica,Nelson Morante,César Quijada, Rómulo Rodríguez; Aurelio Gil Beroes, José Clemente Ocanto, Lucy Gómez, Elena Salcedo, Vidal Ramírez, adjunto y Juan Diego Bustillo.

En el 79-8l formamos equipo con Pastor, Manuel Isidro Molina, Helena Salcedo, Rosa Haidee Sánchez, Víctor Rodríguez Coa, Gonzalo Lobo, Freddy Balzan, Aurelio Gil, Juan Diego Bustillos, Gregorio Barreto, Julio Barazarte y Yolanda Barbieri.

Orgullosos nos sentimos de la labor desarrollada, pero no es una presentación de memoria y cuenta. Sin embargo, en reconocimiento a los fundadores de nuestro Sindicato logramos la inclusión en la lista de electores de las directivas de la organización y esos distinguidos compañeros ejercieron con entusiasmo el derecho, como lo hacían en la década del 40. Recordamos entre ellos a doña María Teresa Castillo, entonces de Otero Silva. Nos emocionaba a todos nosotros verla participando en el acto de votación.

Arístides Bastidas, quien tuvo seis períodos como secretario general, me dijo una vez: “me vas a seguir los pasos en reelecciones).

Pero esos pasos se los sigue Gregorio Salazar, quien está en quinto períodos. Por algo será.

La participación en el rescate de la democracia, cuando esta es usurpada, justifica la actuación que hemos reseñado.

“El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa –se define en la sección historia contenida en la página electrónica que mantiene informado a todos- parte de la premisa de un sindicalismo cada vez más independiente, democrático, progresista, autónomo y sobre todo, defensor de la justicia social y la libertad de expresión”.

Nunca antes en la historia republicana, ni en dictadura ni en democracia, se habían dado tantos atropellos, como en estos seis años de autocracia. En los años 1999, 2000 y 2001, registramos 38 reseñas sobre las denuncias de violaciones a la libertad de expresión y el derecho a la información; e n el año 2002, ese registro fue de 567 reseñas. En el 2003, pasaron de 700. Y el 2004 fue para “consolidar” la política.

Un estudio de la Universidad Católica “Andrés Bello” indica que entre el primer semestre del 2002 y el primer trimestre del 2003 se han detectado 205 agresiones a periodistas y medios: l56 personas afectadas, l3 lesionados graves, 5 que requirieron intervención quirúrgica. Nuestras investigaciones agregan 30 casos de periodistas heridos.

La Defensoría del Pueblo que presidía Dilia Parra y tenía como director general a Juan Navarrete, aquella que se preocupaba menos por la defensa del puesto, declaró en septiembre del 2000, que realizaba un monitoreo sobre libertad de expresión, porque veía que muchos periodistas habían sido agredidos físicamente.

Para el 2004 contamos unas mil agresiones a medios y sus equipos; cantidad superada por los ataques a comunicadores, que ya cuentan una muerte, mas de un centenar de detenidos, entre quienes ha habido torturados; igualmente registramos exiliados. No faltan los enjuiciamiento de periodistas y lo que creíamos erradicado en la lucha gremial lo ha revivido este gobierno, el sometimiento a tribunales militares.

En estos 7 años de mando se registran los peores atropellos, con el sangriento saldo de comunicadores muertos, mas de mil heridos, cifra igualada por detenciones; enjuiciamientos que se aproximan a 300, con aberraciones de sumar 148 contra una tv y 15 contra una periodista; cierre y bestiales agresiones a radio y tv. Han pasado del millar las agresiones a los medios y a los comunicadores, que ha tenido hasta denuncias de torturas. Las acciones judiciales contra estos mensajeros de la sociedad pasan de 300 y hasta exiliados tenemos. Colegas hasta con 15 juicios, como el caso de Ybeyise Pacheco. Julián Salas tiene cuatro acciones judiciales. No escapan colegas identificados con este “proceso”: contra Miguel Salazar, cinco son los juicios. Ni se diga la persecución que tiene en Patricia Poleo el mayor ensañamiento.

En ejercicio de la profesión, efectivos militares asesinaron al periodista Virgilio Fernández en el intento golpista del 27 de noviembre del 92 y causaron heridas a la también periodista Carmen Carrillo. También se recuerda la toma sangrienta del canal de televisión del Estado (Venezolana de Televisión), en la cual participó el actual ministro de Relaciones Interiores y Justicia, cuyo ingreso al gabinete se produjo a través del Despacho Información y Comunicaciones.

El reportero gráfico Jorge Tortoza, quien llevaba diez años laborando en el diario 2001, fue muerto por un francotirador, de un disparo que le atravesó la cabeza, el jueves 11 de abril del 2002 cuando cubría la manifestación cívica que marchaba a Miraflores.

A Mauro Marcano periodista de radio de Maturín, lo asesinaron por las responsables denuncias que hacía contra el tráfico de drogas.

Dudosa es la causa de muerte del columnista del Correo del Caroní Gilberto Prieto Celis, severo crítico del Gobierno.

Por la libertad de expresión, una dama de 70 años murió en Coro, consecuencia del ataque de círculos bolivareros al teatro que anunciaba presentación del actor Orlando Urdaneta, uno de los exiliados de este régimen.

Víctimas de la inseguridad resultaron Gustavo Acevedo, fotógrafo de El Globo; Edgar Rengifo, director de información de un diario de Maturin y Enis Méndez de Garmendia, de La Nación, de San Cristóbal.

En vida vegetativa, debe estar un fotógrafo que en la histórica manifestación del 11-04-02 fue abaleado por pistoleros oficialistas, porque lucía una chaqueta que decía PRENSA. Pero la víctima resultó ser de un cuerpo de seguridad oficial y fue confundido con un comunicador social.

Desde finales del año pasado percibíamos negativo a este que iniciamos. Y los hechos nos dan la razón. Comenzando el año, el Alcalde Metropolitano “arremetió con denuestos y descalificaciones” contra la reportera de Globovisión Gabriela Matute, “el pasado 7 de enero cuando la reportera requirió su opinión sobre varios casos de invasiones de inmuebles que ocurrieron en Caracas”, denuncio comunicado del SNTP. En el aniversario de la toma de posesión del presidente de la República, funcionarios de seguridad de Casa Militar restringieron la labor de los periodistas de medios privados.

Después vendrían las agresiones físicas. Varios periodistas resultaron agredidos salvajemente por grupos violentos durante los ataques que protagonizaron presuntos estudiantes de la Universidad de Carabobo contra el alcalde de Chacao, Leopoldo López.

En la Comisión de Medios de la Asamblea Nacional, existen bandas preparadas para la agresión de quienes no estén de acuerdo con la política informativa de este régimen.

El pasado 22 de febrero, las periodistas Luclenys Silva de la televisora CMT y María Alejandra Salas de Venevisión fueron golpeadas por uno de los escoltas del fiscal General de la República. Ellas se acercaron a Isaías Rodríguez para hacerle unas preguntas luego que él se presentara en esa Comisión.

Yaridis Adrián, de Televen, y Francia Sánchez, de RCTV, fueron pateadas y sus técnicos empujados por esas bandas movilizadas para la comparecencia de directivos de televisión. Los únicos victoriosos fueron los trabajadores de Venezolana de Televisión que recibieron una ovación al salir”

El director del Instituto de Salud Pública del estado Bolívar del estado Bolívar y el mayor comisionado del gobernador, irrumpieron en el edificio de TV Guayana, donde funciona la emisora CNS (Circuito Norte Sur) y golpearon con saña al entrevistado en el espacio de Opinión “Hablemos Libremente.

El Ministerio Público anunció investigación de seis canales de televisión y cuatro diarios impresos. El director general de CONATEL, informó Alvin Lezama, informó que por la solicitud del fiscal general estaba haciendo un seguimiento a los medios de comunicación, grabando todos los programas y mensajes. Del cumplimiento de su misión, dio muestra con la sanción impuesta a Globovisión, por tardarse 55 segundos en sumarse a una cadena.

La revisión de grabaciones provocó la sanción a 21 emisoras de radio de todo el país, así como una televisora regional del Zulia, por incumplir el artículo 28 de la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión.

En Maracaibo, la fiscalía 14 del Ministerio Público confiscaba fotografías que había realizado el equipo del diario La Verdad.

Lo que no hicieron en la cuarta república con el militar que gobierna Táchira, cuando era conducido a los tribunales por golpista, lo realizaron con el periodista Gustavo Azocar, que es su preso: lo llevaron esposado.

Y a su fascista política informativa, se agrega el bombardeo del diario La Región, de los Teques.

Apreciados colegas: Sesenta años de consecuencia con la defensa de nuestros derechos, nos dan moral para afirmar: no les tenemos miedo a sus cobardes ataques.

Alberto Jordán Hernandez


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