Terremoto en el imperio mediático de Murdoch

Fecha: 07-07-2011 11:30 PM

Escándalo en Gran Bretaña

Agobiado por el caso de las escuchas ilegales, el magnate cerró el periódico sensacionalista News of the World, el más vendido del país

Los británicos están indignados ante el escándalo de las escuchas ilegales, llevó al magnate australiano Rupert Murdoch, dueño de la corporación de medios más grande del mundo, a cerrar el tabloide sensacionalista News of the World, el más vendido de Gran Bretaña, que se editará por última este domingo.


El diario, con 168 años de historia y famosa por sus agresivas exclusivas, es uno de los mayores golpes recibidos por News Corporation, el imperio mediático y de entretenimiento construido por Murdoch, su fundador.


La abrupta decisión se produjo después de que, esta semana, se revelara que el diario espió no sólo a personalidades de la vida pública británica, sino también a familiares de víctimas de delitos, de atentados y de soldados fallecidos en Irak y Afganistán.


Un día después de que el escándalo alborotase al Parlamento británico, que anteayer debatió el caso con urgencia, el presidente de News International (grupo editor de la publicación), James Murdoch, hijo de Rupert, anunció ayer a los 200 trabajadores el cierre del News of the World, "hermano" del famoso The Sun y que cada domingo imprime 2,8 millones de ejemplares.


"Las cosas buenas que hizo News of the World se han visto manchadas por un comportamiento que está mal. Desde luego, si las recientes acusaciones son ciertas, se trata de algo inhumano y que no tiene cabida en esta compañía", dijo en un comunicado James Murdoch.


"La tarea del diario es obligar a otros a rendir cuentas, pero no hemos sido capaces de rendir cuentas nosotros mismos", añadió.


En los últimos días, las acciones del grupo cayeron y varias empresas retiraron su publicidad del diario por el deterioro de su reputación. Además, el primer ministro David Cameron favoreció anteayer otras investigaciones al margen de la policial sobre las prácticas del tabloide para obtener sus exclusivas.Como consecuencia del agravamiento de la crisis, el premier enfrenta también crecientes presiones para que posponga su decisión final sobre la inminente compra de la cadena BSkyB por parte de News Corporation, que ya posee el 39%.


El escándalo por las escuchas ilegales llevaba años en un segundo plano. La revelación que precipitó, esta semana, el desplome del diario fue que, entre los espiados, estuvo Milly Dowler, una estudiante de 13 años secuestrada en 2002. El periódico llegó incluso a borrar algunos mensajes de su buzón cuando estaba lleno para permitir la entrada de otros nuevos, lo que hizo creer a la familia que la adolescente estaba aún viva, aunque ya había sido asesinada.


El escándalo por las escuchas había estallado en 2006, y llevó a la cárcel al cronista del News of the World especializado en la realeza, Clive Goodman, y a su socio, el detective privado Glen Mulcaire.


Además de haber pinchado los celulares de famosos, como los actores Sienna Miller, Hugh Grant o Jude Law, y del actual ministro de Finanzas, George Osborne, se supo, anteayer, que reporteros de la publicación habían intentado interceptar las comunicaciones de familiares de víctimas de los atentados de Londres, en 2005, y de niñas asesinadas. La policía británica investiga ahora si hubo prácticas similares en otros casos de secuestros o desaparecidos, como el de Madeleine McCann.


James Murdoch reconoció que el diario había fracasado al no investigar más a fondo el alcance de la práctica de las escuchas ilegales y al mantener, incluso ante el Parlamento, que se trataba de una actividad aislada.


La policía encontró casi 4000 nombres de posibles víctimas de pinchazos en los 11.000 documentos entregados por el tabloide, y cientos de personas se pusieron en contacto con los agentes al sospechar que sus teléfonos podían haber sido intervenidos.


Para compensar al menos parcialmente el daño causado, Murdoch decidió que toda la recaudación de la última edición del News of the World vaya a organizaciones de caridad.


La noticia del cierre del periódico fue bien recibida por sus críticos, como el diputado laborista Tom Watson, que lo calificó como "una victoria para la gente decente". Por su parte, el líder de la oposición laborista, Ed Miliband, dijo que la medida es insuficiente para restablecer la reputación de News International si no se investiga a sus máximos responsables.


Indirectamente, Miliband reclamó la renuncia de Rebekah Brooks, jefa editorial de News International y antecesora de Andy Coulson como directora del News of the World. En enero pasado, Coulson tuvo que dimitir de su cargo como vocero de Cameron al verse salpicado por el escándalo y hoy sería detenido.


La Nación / Buenos Aires

 


 



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