Venezuela: a los periodistas con todo…

Fecha: 18-09-2018 02:35 PM

Laura saravia periodista secuestrada por el sebin 1

Por Gregorio Salazar*

La detención durante 14 horas de la periodista argentino-británica Laura Saravia y sus colegas ingleses Dan Rivers y Barnaby Green en un operativo fronterizo  del cual participaron la GNB y el Sebin, principales órganos represivos del régimen de Nicolás Maduro, es el capítulo más reciente de la estrategia de terror destinada a imposibilitar a periodistas y medios de comunicación de conocer y difundir la debacle económica y social que hunde a Venezuela, con el consiguiente desbordamiento de una crisis humanitaria que hoy afecta a varios países del continente.

Lo particular de este nuevo atropello contra periodistas, de acuerdo a lo contado por Saravia, es que ellos habían llegado a Venezuela desde Colombia no en plan profesional, sino como visitantes, pues su labor la están desarrollando en el vecino país para la televisora británica ITV News. Sin embargo fueron detenidos, interrogados, despojados de sus celulares e incomunicados durante 7 horas, como “sospechosos” de estar desarrollando un trabajo reporteril en territorio venezolano.

Es decir, no se necesitó que el trío de periodistas estuviera acopiando datos sobre la dramática realidad venezolana ni que tuvieran con ellos sus  equipos de televisión para hacerse merecedores de un tratamiento que sólo dan a quienes ejercen esta profesión los regímenes más opresivos, aquellos que constriñen en grado sumo las garantías democráticas. Bastó su sola condición de periodistas para hacerse merecedores de 14 horas de cautiverio, incomunicación e incertidumbre, período que fue calificado por Saravia como “espantoso”.

Sería ingenuo pensar que el régimen no imagina que una noticia como esa le va a dar la vuelta al mundo, que esto no va a producir escándalo, expresiones de repudio dentro y fuera del país. Lo saben sobradamente. Allí justamente radica la deriva de perversidad y degradación por la que se va deslizando el régimen madurista. El principal rédito al que aspiran con estos atropellos es que periodistas y medios se abstengan de acercarse a la realidad venezolana, que Venezuela sea considerado un destino lo suficientemente riesgoso como para que cualquiera desista muy de antemano de venir a conocer e informar sobre la hecatombe humana en la que el régimen chavista-madurista ha sumido a Venezuela, el colosal fracaso de sus 18 años de gestión.

En el mismo orden está la detención, ya por espacio de más de dos semanas, del periodista gráfico Jesús Medina Ezaine, apresado después de haber servido de guía a un equipo de colegas extranjeros que hizo un reportaje sobre las pésimas condiciones sanitarias de un centro hospitalario de Caracas. No sólo apresado y maltratado, sino también vilipendiado.

Como en todo régimen totalitario, en Venezuela sólo cabe y es aceptada una sola visión y una sola versión de la realidad: la oficial. La pluralidad y la diversidad son asfixiadas para que sólo se oiga la transgresora voz de quienes tiranizan la sociedad, en perfecta correspondencia con aquella lejana afirmación de Chávez: “En Venezuela sólo tiene cabida el proyecto bolivariano”.

Con periodistas apresados o con medidas judiciales en curso,  otros obligados a autoexiliarse o víctimas de odiosas medidas represivas como la reciente anulación del pasaporte de Nelson Bocaranda y el mayor derrumbe de la industria comunicacional de que se tenga noticias con más de 60 diarios impresos desaparecidos o convertidos al formato digital,  el régimen de Nicolás Maduro rompe todas las marcas de déficit democrático en materia de libertad de expresión y derecho a la información en la región latinoamericana, situación que no es distinta para un cúmulo de otros derechos humanos.

Alentador es saber que, como se ha constatado hasta ahora, los periodistas venezolanos y los extranjeros no tienen en su pauta dejar de informar sobre el proceso destructivo que arrasa a Venezuela. El papel de periodistas y medios es y seguirá siendo fundamental en el proceso de recuperación de la democracia venezolana.

* Miembro de Expresión Libre



blog comments powered by Disqus