Violencia contra periodistas desmiente discurso oficial sobre Derechos Humanos

Fecha: 19-08-2015 04:05 PM

Carabobo

Expresión Libre, comunicadores por la paz y la democracia piden al Estado detener escalada de agresiones

(19-08-2012) Para Silvia Alegrett, coordinadora general de la Asociación Civil Expresión Libre-Comunicadores por la Paz y la Democracia, es urgente que el Ejecutivo Nacional y otros organismos como la Fiscalía General de la República y la Defensoría del Pueblo  intervengan y fijen posición para evitar que la  serie de acciones violentas que se han presenciado contra periodistas en distintas partes del país, muchas de ellas con características  brutales,  desemboque en situaciones de perjuicios irreversibles contra la integridad física de los trabajadores de la prensa.

Alegrett ofreció sus declaraciones a propósito de los hechos suscitados en el sector Brisas del Hipódromo, estado Carabobo, donde efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) que desalojaban a varias familias en el sector Brisas del Hipódromo en Valencia, Carabobo, arremetieron contra los periodistas Lisoleth García  (Venevisión); Ruth Lara Castillo (Televen); Tibisay Romero (El Nacional); Kristian Rodríguez (TV Venezuela); Ketherine Ledo (Notitarde); los reporteros gráficos Carlos Bermúdez (Venevisión), René Arteaga (Televen), Robert Mogollón (Notitarde) y Rafael Freites (El Carabobeño). Igualmente fueron agredidos Carlos Sulbarán, asistente de Venevisión, Angel Yamarte, chofer de El Carabobeño y el conductor de vehículo de Notitarde. 

Al percatarse de la presencia de los periodistas, los uniformados dispararon perdigones contra ellos, destrozaron la cámara de televisión de Carlos Bermúdez, a quien detuvieron. Lisoleth García, quien vino en su apoyo, fue vejada con gritos e insultos, incluso hacia su condición de mujer. Katherine Ledo fue retenida y llevada a un punto de control de la GNB. Vehículos y pertenencias personales de los periodistas fueron requisadas exhaustivamente. Rafael Freites fue retenido y llevado a un punto de control. Varios fueron amenazados con imputarlos por resistencia a la autoridad. En general, sino hubo otras consecuencias fue porque los vecinos dieron amparo en sus viviendas a los trabajadores de los medios.  

“Ya no se trata solamente de que nuestro derecho constitucional y legal para recabar información y suministrarla al público es vulnerado a diario en distintas fuentes oficiales, sino que la sola presencia de los colegas en la cobertura informativa de calle desata una conducta con niveles de agresividad francamente alarmantes contra los periodistas y otros trabajadores que intervienen en la búsqueda de las noticias, sin distingos de su condición de hombre o mujer, como hemos visto y denunciado este año en regiones como Aragua, Zulia, Anzoátegui, Guayana y Caracas, por mencionar sólo algunos casos”, enfatizó Alegrett.

Y agregó: “Nos preguntamos por qué ante lo que ya es una conducta sistemática y reiterada de los efectivos de la Guardia Nacional o de los cuerpos policiales en perjuicio de nuestros derechos humanos y profesionales, ni el gobierno nacional, ni el Ministerio Público, el Defensor del Pueblo o la Comisión de Medios de la Asamblea Nacional, intervienen para detener esta peligrosa escalada que mantiene en vilo al gremio periodístico nacional y a las familias de nuestros colegas”.

Observa Alegrett que el silencio que guardan los poderes e instituciones del Estado ante tantos atropellos se convierte en una licencia, una autorización tácita para que los uniformados y efectivos de cuerpos de seguridad sigan tratando a los periodistas no como profesionales ni seres con derechos humanos, sino como enemigos en un campo de batalla. 

“Estamos frente a una situación crítica, extremadamente alarmante, que sólo pudiera explicarse en una sociedad donde ya no hay democracia y los poderes e institucional se han divorciado de su rol constitucional, lo cual resulta desde todo punto de vista inaceptable para los periodistas y para los ciudadanos que se benefician de labor social de los comunicadores”, precisó la ex presidenta del Colegio Nacional de Periodistas y coordinadora general de Expresión Libre.

Tras expresar su solidaridad con los periodistas afectados y los directivos de la Seccional del CNP-Carabobo, en nombre de Expresión Libre, Alegrett señaló finalmente que la violencia reiterada y desbordada contra los periodistas sigue siendo el desmentido más rotundo al discurso oficial de que en Venezuela se respetan los derechos humanos y convierte esa prédica oficial en vulgar pieza propagandística. 



blog comments powered by Disqus