¡Arriba ese ánimo!

Fecha: 15-04-2019 08:15 PM

Silvia abril

Por Silvia Alegrett (*)

Los venezolanos estamos en un permanente sube y baja. Unos días los ánimos están altos y al día siguiente están bajos. Lo que nos indica que el gobierno usurpador hace bien su tarea.

Cuando se realiza una espectacular marcha, o una concentración de las fuerzas democráticas, o se logra una victoria política de algún tipo, de inmediato aparece una decisión del régimen que vulnera algún derecho: la violación de la inmunidad de un parlamentario y su encarcelamiento, el asesinato de un concejal en manos del Sebín, los terroristas o paramilitares llamados colectivos haciendo de las suyas, o apagones con cobertura nacional de interminables horas, la falta de agua, medicina o comida, hechos todos que violan los más elementales derechos humanos. Entonces, por supuesto, los ánimos que estaban altos decaen. Y nos llenamos de desesperanza.

Si a esto le agregamos el ataque de los reyes del teclado que por facebook, internet, instagram, twitter, hasta por señales de humo, se dedican a atacar a los dirigentes, a los partidos políticos y a las organizaciones que luchan diariamente contra el usurpador y sus secuaces, en vez de enfilar sus baterías contra éstos, entonces es entendible que los venezolanos estén permanentemente en zozobra.

Entendiendo esto, ¿qué debemos hacer para impedir que la desesperanza nos agobie, nos anule y nos venza?

Mi receta es internalizar, en lo racional pero también en lo emocional, que mi participación es fundamental para el cambio, desde mi pequeña área de acción, con mi humilde aporte. Sentir que debo ser factor que sume y no que reste. Entendiendo que también resta la inactividad, el quedarnos en la casa lamentando todas las plagas que estos malandros que nos desgobiernan han derramado sobre el país.

Se que no es fácil y que son demasiados años sufriendo calamidad tras calamidad, pero desfallecer es entregarnos y dejarle el camino libre a este régimen usurpador.

El sector de las comunicaciones, en donde periodistas, camarógrafos, reporteros gráficos, empresas de comunicación, portales noticiosos, hacen su mejor esfuerzo por llevarle la información a los ciudadanos, puede ser uno de los sectores del país en donde el ataque del régimen se ha ensañado más. Como periodista y gremialista, muchos de esos ataques me han movido el piso, me han hecho llorar, me he sentido impotente y debo decirlo sin tapujos, han hecho que afloren sentimientos negativos que en toda mi vida nunca había sentido.

No solo la agresión que recibe el trabajador o el medio de comunicación es enervante y muy dolorosa, sino que, además, gracias a ese ataque son cientos y hasta miles de ciudadanos que dejan de recibir información, porque el periodista no pudo acceder al lugar de los hechos, o le robaron el equipo o simplemente le borraron las grabaciones, todo ello acompañado de golpes, amenazas e insultos. Y el régimen sabe que para él es indispensable el blackout informativo.

Pero siempre entre tanta oscuridad suceden cosas a las que tenemos que aferrarnos y de ellas tomar fuerzas para seguir adelante, en mi caso, seguir en la defensa de la libertad de información y expresión, factor fundamental de toda sociedad democrática.

Por ejemplo, ante esta hegemonía comunicacional que el régimen está instaurando en el país, podemos sentirnos orgullosos del buen periodismo que se está haciendo, comprometido con la verdad, de alto contenido, de excelente factura narrativa y basado en profundas investigaciones. Y todo ello hecho en las peores condiciones: sin acceso a las fuentes, bajo amenazas, en algunos casos teniendo que salir del país los autores de esos reportajes o sufriendo cárcel. Pero se está informando, cumpliendo con los principios éticos y profesionales que exige el buen periodismo.

Y ese buen periodismo ha recibido reconocimiento nacional e internacional. Solo para mencionar algunos:

  • Monitor de Víctimas, iniciativa liderada por Runrun.es y la asociación civil Caracas Mi Convive, ganó el 31 de mayo de 2018, el premio como “mejor equipo pequeño de periodismo de datos” en los Premios de Periodismo de Datos 2018 que fueron entregados en una ceremonia en Lisboa, Portugal.
  • El Instituto de Prensa y Sociedad de Venezuela (Ipys) premió el periodismo de investigación el 30 de junio de 2018. Los reportajes “Detrás de los Clap”, de Armando.info, y “La OLP, la máscara del terror en Venezuela”, de Runrunesweb, fueron galardonados con el primer lugar en el VIII Concurso de Periodismo de Investigación de esa organización. Mientras que “Arco Minero del Orinoco: crimen, corrupción y cianuro” obtuvo el segundo puesto.
  • El periodista de investigación venezolano Joseph Poliszuk recibió el Premio Internacional Knight de Periodismo el 18 de noviembre del año pasado, otorgado por el Centro Internacional para Periodistas (ICFJ, por sus siglas en inglés).
  • El especial multimedia “Venezuela a la fuga”, resultado de una colaboración entre El Tiempo (Colombia) y Efecto Cocuyo (Venezuela), recibió el pasado 4 de octubre en Medellín el Premio Gabriel García Márquez de Periodismo en la categoría Cobertura. Este mismo trabajo recibió el premio Digital Media Awards en la categoría Mejor Visualización de Datos, el 15 de noviembre de 2018.
  • La investigación de los “Panamá Papers” ganó el premio Pulitzar.  En dicha investigación participaron 10 periodistas venezolanos: Alfredo Meza, César Batiz, Ewald Sharfenberg, Fabiola Zerpa, Katherine Pennacchio, Laura Weffer, Lisseth Boon, Roberto Deniz y Ronna Rísquez, bajo la coordinación de Joseph Poliszuk.
  • El pasado 20 de noviembre, la venezolana Luz Mely Reyes, cofundadora del portal de noticias Efecto Cocuyo, recibió en Nueva York el Premio a la Libertad de Prensa que entrega el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés). –
  • Y solo la semana pasada El Pitazo fue galardonado con el premio Ortega y Gasset por su trabajo “La generación del hambre” por mejor cobertura multimedia. Por otra parte, el periodista de investigación venezolano Joseph Poliszuk de Armando.Info acaba de ser seleccionado para formar parte de la clase de JFK Journalism Fellowships de la Universidad de Stanford.

Estos son unos cuantos ejemplos de los que somos capaces los venezolanos que creemos y luchamos para que los ciudadanos puedan ejercer plenamente el derecho a la libre expresión e información.

Todos los días, a través de las redes, recibimos información positiva, ejemplarizante, motivadora de venezolanos, en Venezuela y diseminados por todo el mundo, que son fuente de inspiración. Emprendedores, estudiantes, académicos, profesionales, trabajadores de diferentes ramas han dejado bien parado el nombre de Venezuela.

Son esos ejemplos los que deben inspirar nuestro día a día para mantenernos activos, luchando por nuestra libertad. ¡Arriba ese ánimo!

(*) Coordinadora General de Expresión Libre



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