Conducta malandra 

Fecha: 25-04-2021 09:08 AM


Por Gloria Cuenca (*)

Con tristeza y temor observamos como el país va siendo llevado paulatinamente hacía la falta absoluta de ética y moral. Lo hemos denominado conducta malandra. Lo más dramático, casi sin darnos cuenta, progresivamente, vamos yendo hacia ese desastre que involucra la pérdida total de los valores y de una ética ciudadana. Todas las alertas son pocas; hay que estar atentos, si no queremos transformarnos en lo que repudiamos: esos monstruos que nos gobiernan, sin moral y sin principios.

Hay un progresivo deterioro de los límites, de las reglas, de las normas que deben servir de orientación en la vida cotidiana y en la vida ciudadana. Los mecanismos chimbos ocurren ante nuestros ojos como sí, no estuviera pasando nada. Algunos nos damos cuenta, otros no, y algunos, viven en el: ¿” Y tú crees.” Solo se ocupan, cuando ocurre el desastre y la gente empieza a protestar, casi siempre tarde. De todos modos, hay desespero, inquietud, molestia y protestas por todas partes; al gobierno le importa un pito, (perdón por el coloquialismo). Siguen como sí nada.  

La declaratoria hecha por el presidente, con satisfacción y sin nada de vergüenza, sobre cómo él y su círculo íntimo recibe la vacuna en tiempos de pandemia, nos pone en contacto con gente que ha perdido todo sentido de la ciudadanía y de la moralidad. (¿Tuvieron de eso, alguna vez?). Luego se suceden una serie de acontecimientos en donde nos damos cuenta de la perversa actitud de algunas personas (¿lo son?) a quienes le interesa el poder, por el poder mismo y no tiene ningún sentimiento de compasión, ni de afecto hacia los demás.

La pandemia ha resultado un aliado importante, para el gobierno. La lucha a favor de la democracia y la libertad encuentra severas restricciones en los procesos de cambio. El trabajo de la oposición democrática, de por sí difícil, se hace mucho más complicado por el COVID-19. Observamos como los más connotados dirigentes del régimen, se vacunaron y se ríen de la necesidad y la angustia humana. Progresivamente, el resto del país se da cuenta de la maldad de quienes tienen el control del país. Reflejan, indudablemente un caradurismo, por no decir cinismo, sorprendente.

El presidente, dice que está abierto a la crítica, ¡que lo critiquen! Esto mientras persigue constantemente a medios independientes y a periodistas en cada trabajo que realizan.  ¿Acepta la crítica? ¡Si cómo no! que se lo crean otros, no los que aquí lo vemos y sabemos de su autoritarismo y personalismo copiado del innombrable y de sus mentores de Cuba. 

Como si fuera poco lo narrado, visto que no ha podido eliminar la autonomía universitaria, (Ar109 de la CRBV), la intervienen por vía administrativa al apropiarse del dinero del presupuesto universitario y abrogarse el derecho de pagar a los docentes e investigadores, a los empleados y trabajadores de la misma. Le rebajan el sueldo a un montón de profesores y empleados de la UCV y en el sur del país, también bajan el sueldo a obreros que forman parte de un sindicato. ¡Qué vergüenza!

¡Ah que mal se tiene que sentir, allá en su fuero interno, quien nunca llegó a la universidad por flojo, malcriado y poco interés en los estudios! ¿Es su manera de vengarse atropellando y maltratando las casas de estudios? Deberían contarle episodios ocurridos en la historia de la humanidad y cuál ha sido el final de la gente que odia la cultura (Él ni idea). La Justicia Divina tarda, pero al fin llega.

(*) Miembro de Expresión Libre

El poder de las palabras

Por Arlette Danglades (*)   A propósito de la canción Patria o Vida que se ha hecho viral y que ha exacerbado a la plana mayor de la dictadur...

Articularnos desde la diversidad para rescatar la democracia

Por Elsy Manzanares F. (*) Estamos en un momento de la historia del planeta en que las izquierdas y derechas se convierten en dos polos casi ine...

Dilemas de la moralidad

Por Gloria Cuenca   La moralidad debe ser y es lineal. Lo que es correcto, es correcto y lo incorrecto pues es así: incorrecto. Mi hijo, me d...

Otro año que viviremos en peligro

Por Mayte Navarro (*) Estos primeros meses del año no han estado exentos de noticias. Ante la pandemia, que parece eterna, siguen sucediéndose l...

La labor humanitaria no es un delito

Por Gregorio Salazar (*) El lunes 8 de febrero cinco jóvenes activistas de los derechos humanos se plantaron frente a la sede del Ministerio Púb...