Debemos evitar un régimen que degrade al país a ser un rebaño de 26 millones de individuos intoxicados y silenciados

Fecha: 21-06-2009 11:30 PM


Mesa redonda con Antonio Pasquali en Analítica Premium

Con la agudeza que lo caracteriza, Antonio Pasquali, exploró frente al equipo de Analítica Premium el ámbito comunicacional que rodea al Gobierno de Chávez y que, en este momento, está poniendo en riesgo la subsistencia de la libertad de expresión. "Lo cierto es que debemos evitar el advenimiento de un régimen que sea propietario de nuestra relacionalidad social y que conduzca al país a ser un rebaño de 26 millones de personas silenciadas y acalladas", enfatizó.

Entiendo que el tema de Globovisión es, en este momento, una de las puntas de un iceberg. Pero claro, una punta muy importante. De un iceberg que tiene en su parte sumergida un proceso que nos reveló sorpresivamente hace año y medio Evo Morales, cuando dijo en público: Le agradeceré toda la vida a Fidel Castro, el habernos dado un sabio consejo a mí y a Hugo, de llegar donde él había llegado pero en democracia. Creo que Chávez ha seguido, fielmente, el consejo de Fidel Castro de lograr lo mismo con métodos "supuestamente" democráticos; por lo menos tratando de manipular los mecanismos esenciales del quehacer y de la vida democrática. Bastaría hacer un análisis del concepto chavista de elecciones para demostrarlo. Todo evidencia que seguirá jugando con el sistema electoral hasta el día que él decida que ya no le sirve o no le conviene, y lo dejará de lado.

El proceso destinado a yugular los medios a través de los cuales se expresa la opinión pública es característico del sistema cuasi dictatorial que rige el país en este momento. Creo que uno pudiera comenzar haciendo un poco la etiología de este procedimiento, es decir, hacer un juego o un escenario de causas. Señalaré una. Creo que una de las causas fundamentales, es la cubanización del país, que ha llegado ya a niveles de alta eficacia y eficiencia. Al punto de que hasta se trasluce inclusive en la manera de hablar de Chávez y otros jerarcas del régimen y, desde luego, en la forma de pensar y actuar. No olviden que entre las operaciones prudentemente encubiertas ha habido el envío de unas 50.000 personas a Cuba con el puente aéreo, para adoctrinamiento masivo en una escuela diseñada para eso ubicada en Cojímar. Uno escucha a los que hablan en el campo donde van a invadir fincas, en las fábricas, en Guayana, al lado de Chávez, todos hablan exactamente el mismo lenguaje. Un lenguaje aprendido, un lenguaje de persona ideológicamente adiestrada e intoxicada. Creo que el proceso de intoxicación ideológica, ha sido muy elevado y profundo. Diría que hasta el propio Chávez, un hombre que al comienzo de su carrera de Presidente -y lo cito porque le dediqué un artículo y di una pelea en el "Congresillo" - titubeaba y presidía un gobierno que no sabía muy bien lo que era ni hacia donde iba. Estuvo a punto de privatizar todo el sistema de agua del país, y ordenó a Diosdado Cabello que hiciera aprobar una Ley ultraliberal como la de Telecomunicaciones. Estuvo a punto de privatizarlo todo. Hoy en día, obviamente, no lo haría.

Creo que el propio Chávez es hoy un personaje político sabiamente intoxicado por el régimen cubano. Ha ido derivando lentamente hacia el comunismo, y hoy habla como un manual abierto del marxismo de hace 40, 50, 60 ó más años. Creo que el que quisiera analizar eso tendrá a mano una inmensa una mina a la que nadie le hinca el diente, que son las 2810 horas que Chávez ha hablado al público. Me pregunto cada día, ¿cómo es posible que nuestros sociólogos, nuestros antropólogos sociales, nuestros psicólogos sociales, no le hinquen el diente a esa inmensa mina de datos y de hechos, que es el speech de Chávez?

El Gobierno es de muy bajo coeficiente intelectual, eso hay que tomarlo en cuenta y habría que razonarlo. En este momento, hay dos intoxicados absolutos de bajo coeficiente intelectual, que están presidiendo Telesur y son ministros de Comunicaciones. Tenemos un teniente, de tenebroso pasado, que es ministro de Ciencias y que acaba de inventar un calendario de terremotos. Y tenemos un veterinario, ministro de Cultura. Esto es bien sintomático de un resentimiento castrense hacia la civilidad, y esto sucede en el país de Pizani, de Picón Salas, de Uslar Pietri, de Pocaterra; no hay derecho a que le hayan encasquetado al país un gobierno con semejante coeficiente intelectual. No le paremos al hecho de que salga uno de estos minusválidos a estar citando a grandes autores.

El empecinamiento del régimen hacia los medios es uno de los caracteres sistémicos que ellos exhiben. El episodio de RCTV, algún día también se analizará, cuánto hubo de impulsividad de Chávez, cuánto de negocio, cuánto de cálculo, quien sabe, el hecho es que se tomó la decisión de cerrar el canal. También sabemos que lo que él diga por alguno de los medios, se convierte en una orden. Él prácticamente dio la orden. A menudo no es absolutamente explícito, dio casi la orden de mandar a callar a Globovisión. No me pregunten si lo va a hacer o no lo va a hacer. No lo sé. Me cuentan que ya le están pidiendo que no repita el episodio RCTV, porque le puede costar. Yo también pienso que le costaría muy caro. Pero lo que me preocupa de este episodio, de este otro episodio, es que un día amanezcamos casi sin mecanismos de circulación de una opinión pública saludable y plural, y donde muere una opinión pública y sus mecanismos de transmisión, muere el carácter democrático de una sociedad. Eso persigue Chávez, insistentemente. En liquidar o dejar inhabilitados todos los mecanismos a través de los cuales pudiere sobrevivir una opinión pública que le resulta muy estorbosa.

Cuando hago este tipo de análisis -lamento tener que abrir ahora un tal vez fastidioso paréntesis académico- me tengo que referir a hechos y cosas seguras, a columnas que están en nuestro camino, que son inamovibles y que todos debemos tomar en cuenta. El artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos del Hombre, por ejemplo, es un texto viejo de 61 años pero fue pensado con mucha inteligencia en una época predigital. Hoy obviamente habría que reescribirlo, pero es un artículo que menciona aspectos nunca citados y al que le sucede hasta peor que el Tratado de la Guerra de Klausewitz, que todo el mundo cita y nadie lee. Fíjense, por ejemplo, uno puede leerlo preguntándose cuáles son las partes de su texto que está violando el régimen. "Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión". La distinción entre opinión y expresión aquí, lleva implícito la distención de individual y social; me asiste el derecho no sólo a opinar, sino a hacer pública mi opinión, dándole una dimensión social. Hay aquí la comunión de dos derechos que hoy llamaríamos de primera y de segunda generación, un derecho individual y un derecho social. Este derecho, y aquí viene la parte que nadie lee y nadie comenta nunca, incluye "el de no ser molestado a causa de sus opiniones". Nadie ha sacado a relucir este aparte del artículo 19 para impugnar las acciones del Gobierno contra personas e instituciones que expresan opiniones que no son del agrado del régimen. Pero hay más: "este derecho incluye. el de investigar y recibir informaciones y opiniones". El derecho a investigar, hoy se le conoce mejor, y se ha vuelto casi popular, bajo el calificativo de "acceso a las fuentes de información": tener derecho de poder investigar y de recabar informaciones máxime de organismos públicos constitucionalmente obligados a la transparencia. Hay un derecho social a estar informados, y podemos reclamarle al que tiene una concesión para un canal informativo, si no me está informando debidamente. "Y de difundirlas sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión". Esta última parte del Art. 19, realmente nadie la cita nunca. Ella expresa que a todo el mundo asiste el derecho de utilizar cualquier canal de comunicación tanto para recibir informaciones (acceso) como para transmitirlas (participación).

Para usos prácticos, y para adaptar ese texto a la era digital, propongo una relectura y una re-interpretación del artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que nos ayude a comprender los múltiples y complejos significados de "libertad de expresión".

La libertad de expresión - es una metáfora - hoy no es una lámina sino un prisma de cinco caras que deben dejar pasar la luz de igual manera o intensidad. Sus cinco componentes son:

> 1° Libertad de código (parece un academicismo, pero no lo es). Se han dado situaciones históricas en que se impidió a una sociedad, por ejemplo, seguir usando el idioma materno, el código natural por definición. Este tema tiene que ver con el derecho a usar códigos secretos personales, código malicioso, códigos propietarios etc.

> 2° Libertad de canal, cuando se degrada a un líder de opinión estorboso sacándolo de la televisión para pasarlo a la radio (es un ejemplo) se está cercenando la libertad de escoger el canal que más conviene para emitir en determinada circunstancia. Similar cercenamiento se produce al impedirme un libre uso de internet para recibir.

> 3° Libertad de contenido, a esto se redujo en otras épocas la libertad de expresión: poder decir lo que se quisiera. Hoy sabemos que esta tercera libertad no basta si se me impone el uso o no-uso de un determinado código, si se me impone o impide el uso de un canal más que otro, en suma, si se me concede plena libertad pero sólo para hablar con el vecino de casa mientras otros usan todos los medios en cadena cada vez que quieran.

> 4° Libertad de acceso a fuentes. Una forma de la libertad propia de nuestras complejidades. Epistemológicamente, se definiría de la siguiente manera: hay acceso prohibido a fuentes (luego, incapacidad a informar correctamente) cuando nos enfrentamos a la mudez deliberada de un interlocutor que en la obligación legal de dialogar conmigo y transferirme conocimientos. El Estado, por ejemplo, tiene la obligación de dialogar con sus ciudadanos, de ser cristal clear, conmigo, y resulta moroso.

> 5° Libertad de escoger el público perceptor, al que se le quiera enviar un mensaje. Es un problema que todos conocemos y sufrimos. El Estado venezolano desde hace ocho años le niega a Globovisión las frecuencias que ha pedido para cubrir áreas y poblaciones más grandes del país. Lo de RCTV fue otro caso patente de "robo de público perceptor"; como "subía cerros" y llegaba a la clientela del régimen, se le puso en condiciones de no poderlo alcanzar.

Entonces, cuando un Gobierno dice: aquí hay libertad de expresión porque no hay censura previa y todo el mundo puede decir lo que quiera, una respuesta puede ser: no, ustedes disfrutan de un 20 a 40% máximo de libertad de expresión por no satisfacer tres o cuatro de las cinco libertades que conforman una plena libertad de expresión. Esto sin contar con imprevistos, como sería el hecho de tener un Presidente de la República que lleva casi 3.000 horas en diez años hablando por radio y televisión, que representan 3.000 horas de cercenamiento de la libertad de expresión de otros y de la libertad de recepción de otros más.

¿A qué conduce todo esto? y concluyo: a la siguiente observación. Este es un momento muy peligroso en la vida política del país, porque Chávez está tratando de manipular el sancta sanctorum de la libertad de comunicación. Esa libertad del artículo 19, cabe recordarlo, no fue pensada sólo para periodistas. Obviamente, allí está el código deontológico de un perfecto periodista. Ese artículo tampoco se limita a ser de uso político, aunque tiene una enorme dimensión política. Ese artículo 19 tiene una dimensión más que es una dimensión antropológico-social esencial, la dimensión de lo que llamo la relacionalidad humana. Al manifestar intolerancia por la libertad de expresión, por el pluralismo, el régimen se está metiendo con los mecanismos más profundos con los que nos relacionamos uno a otro. Y esto sí es peligroso porque toda sociedad con mecanismos de relacionalidad alterados o manipulados a ese nivel es una sociedad que ya no es tal, que se convierte de abierta en cerrada, en una sociedad de arriba- abajo, de relación esclavo-patrono o verdugo-víctima, en cualquier cosa menos una sociedad abierta, horizontal, dialogal, de semejantes. Le veo al gobierno chavista este gran y peligroso propósito, con el episodio Globovisión como el más vistoso en este momento, pero prefigurando otros más graves aún. La enmudecida sociedad cubana es tal vez el modelo perseguido, una sociedad donde hay terror a hablar de que el vecino sea un espía, con mecanismos monstruosos e internalizados de autocensura, donde nadie se ha atrevido a hablar durante decenios. Este es un peligro real, y creo que sí debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance para, en este momento, defender la supervivencia de Globovisión. Yo denuncié durante 40 años los abusos del duopolio RCTV-Cisneros por lo mal que lo hacían. Pero a la hora de que Chávez vino a cerrar RCTV, salí a defenderla por ser garantía de pluralismo. Creo estar razonablemente claro sobre lo que quiero y en lo que deseo para el país. Creo estar viendo un segundo efecto negativo de la arremetida gubernamental, ausculto a diario los medios y me parece como si todos ellos, sin excepción, se estuvieran hundiendo en la autocensura un milímetro más cada día. Es el miedo, el discurso del odio del terror y de la amenaza que comienza a funcionar, a producirle dividendos a Chávez. Que los psicólogos sociales digan cómo luchar contra este miedo. Si es burlándose del régimen, si es ridiculizándolo, o de qué otra manera. No lo sé. Yo lo hago a mi manera, con los instrumentos de que dispongo, y que cada quien lo haga a su manera. Lo cierto es que debemos evitar el advenimiento de un régimen que sea propietario de nuestra relacionalidad, de nuestra manera de convivir, y que degrade al país a ser un rebaño de 26 millones de individuos intoxicados y silenciados.

AP.- Hay un tema que pienso que es importante, Pierre Lévy hablaba hace mucho tiempo en sus textos sobre la importancia de Internet como un mecanismo para la creación de una inteligencia colectiva. Es decir, justamente esa posibilidad de comunicar, no solamente en Internet sino la que se ha desarrollado con otros mecanismos. ¿En qué medida puede ser Internet un canal de comunicación con incidencia política para resistir cuando se apaguen las luces de los medios tradicionales? Solamente a título da dato, ya hay más de 6 millones de usuarios de Internet en Venezuela. Hay 27 millones de usuarios de teléfonos móviles, el teléfono móvil es un acceso más a Internet, a comunicaciones y ha demostrado el movimiento estudiantil cómo a través de los mensajes de texto, logran responder a un gobierno que todavía está pensando única y exclusivamente, en los medios de señal abierta como lo que tienen que controlar. Otro informe que tuvimos de CAVECOM, nos indica que el 63% de las clases D y 33% de las clases E, ya son usuarios de algún mecanismo de televisión por cable o televisión por satélite, gracias al mercadeo que supieron hacer las compañías de celulares, que establecieron en el colectivo el perfecto manejo de las tarjetas de prepago y entendieron que la forma de entrarle a esos mercados, era brindarle esa posibilidad. Una posibilidad que no era nada nueva. Yo pienso que si es verdad que ataca por un lado, y ese es el peligro real, pareciera que el gobierno no ha entendido el verdadero impacto que tienen estos medios. Creo que es una parte nueva, pero que está en plena ebullición.

AP.- Muy grosso modo, la historia de los medios presenta etapas. Durante una primera etapa es la prensa la que reina y gobierna. Después, sobre todo en la primera mitad del siglo XX, a la prensa se añade el cine, el mensaje icónico. Después vienen los "malditos 50 años", de la radio y la televisión, dos canales sin retorno de mensaje que se convirtieron en instrumentos de todas las peores dictaduras del mundo, políticas y comerciales. El sistema publicitario le entró a saco a la radio y la televisión, la TV multiplicó decenas de veces el negocio publicitario. La TV se convirtió en lo que fue aquí entre los años '60 y '90, un verdadero desastre cultural, donde se llegó en Venezuela a un 37, 5 % de tiempo pantalla dedicado a cuñas. Esa época se está acabando, los jóvenes emigran masivamente de la TV a los nuevos medios; Chávez es un viejo dictador, de una vieja época, que todavía sigue explotando la radio y la televisión, que son dos medios que en las sociedades avanzadas pierden el 3 y el 4% de su clientela al año. Por otro lado, no todo el mundo ha entendido, la revolución antropológica, política y hasta epistemológica que Internet supone.

¿Qué ha logrado básicamente Internet? El milagro de convertirnos a todos en emisores, de podernos dirigir a incontables recipiendarios de nuestros mensajes. Por primera vez, yo puedo montar mi periódico, mi emisora de radio y ahora con you tube, mi propia planta de televisión. Nadie sabe, si esto va a durar toda la vida. Por allí viene Internet of things, que tal vez sea una amenaza para la Human Internet que conocemos, una Internet a la que ingresarán, junto con nosotros, todos los objetos del mundo. Pero el Internet de hoy, es el gran mecanismo de libertad de que disponemos. Por eso me la paso diciendo que debemos proteger la libertad de Internet. El día que nos quiten o embozalen todos los medios tradicionales, que ya no tengamos ni Globovisión ni El Nacional nos quedará Internet. Siempre y cuando el núcleo de especialistas cubanos que está en Cantv nos lo permita. Porque ya hay síntomas más que evidentes de un control hoy menor, de un pequeño Echelon criollo (me refiero al sistema satelital de espionaje norteamericano que puede analizar 500 millones de mensajes al día por código, por palabras). Creo que se está montando un micro Echelon en Cantv. Ahora, un blackout total de Internet es prácticamente imposible, porque desde fuera se nos puede rebotar todo lo que uno transmita desde aquí. Pero ellos pueden poner serias trabas y límites a Internet. Y les advierto, el día que Chávez decida hacerlo, tendrá la colaboración de Goggle, de Yahoo y demás servidores; ellos han colaborado con el gobierno chino, hay gente presa en China por sus revelaciones. A ellos poco les importa con tal de conservar su negocio, entregan el nombre, la dirección, el apellido del que lanzó un blog que no le gustaba al gobierno.

 

AP.- En las órdenes de recorte del presupuesto universitario, se incluyó el uso reducido de Internet e incluso se dice algo así como que el uso de Internet es un bien superfluo y, por lo tanto, entra en la restricción del 6% del presupuesto universitario, que es el mismo desde hace diez años. ¿Usted no considera que esto es exactamente la vía por la cual podría lograrse un control?

 

AP.- Por eso insisto mucho en una lucha contra la cubanización de las mentes. Quiero creer que esa instrucción de suprimir el gasto suntuario de Internet no la pudo escribir ningún venezolano. ¡Esa vaina, y perdonen, la debe haber escrito un cubano¡. Para ellos eso es la normalidad. Nuestro verdadero ministro de Comunicaciones no es el que ocupa el cargo, se llama Ramiro Valdés, durante 30 años jefe de la policía política de Fidel Castro, que tiene mucho muerto encima y recién nombrado ministro de Comunicaciones de la isla. Dijo una vez que "Internet era una invención capitalista para el exterminio de la humanidad". Ése es nuestro verdadero ministro. Pienso que Chávez está hablando y pensando cada día más en cubano, cuando todas las estadísticas puntualmente señalan que el 80% de los venezolanos - lo que incluye a muchos chavistas - está en contra de la cubanización.

 

AP.- Internet tiene un talón de Aquiles, que es la Cantv. Usted bloquea al Internet en Venezuela, con un suiche. Y nos quedamos en cero. Bloquear radio, televisiones y prensa, es un proceso mucho más complejo. En la misma medida en que el medio es más democrático, tecnológicamente es el medio más débil que existe. Sobre el asunto de la libertad de expresión y Globovisión, yo creo que si es absolutamente evidente que si ellos trancan Globovisión, hay una violación horrible de los derechos fundamentales. Yo quisiera ver la otra mitad. De todas las cosas que usted dice, no se cumple ninguna en Venezolana de Televisión. Venezolana de Televisión, es un medio que conspira totalmente en contra de la libertad de expresión. No hay acceso hay propaganda. Sólo unas cuantas personas pueden hablar y el método de conversación es el descrédito. Es lo peor que yo he visto en mi vida. Yo preferiría no tener una televisión a tener a Venezolana de Televisión. La ausencia de Globovisión, es mucho más edificante, por ejemplo, que la presencia de Venezolana de Televisión. Yo creo que hay que ver la otra parte del vaso también, porque parte del argumento es que tienen una red de cobertura nacional, etc. Pero aquello que está allí, es el máximo de las violaciones de todos los derechos humanos, que tengamos que ver a Venezolana de Televisión.

 

Y, finalmente, este asunto de la opinión pública. Se hace mucho énfasis en televisión, radio y prensa pero, generalmente, en una sociedad como nosotros, ¿ quién arma esa opinión pública de verdad?. El Nacional son 100.000 ejemplares. Eso no llega a nada de la población. Globovisión es Caracas y Maracaibo. RCTV probablemente tenía mayor cobertura pero también estaba limitado en sus clases. ¿Quién forma la opinión por ejemplo de las clases D y E?, ¿Qué medios tienen ellos si no leen periódicos? ¿Dónde está la libertad de expresión para ellos, para esa masa, para ese 50%?

 

AP.- Estoy de acuerdo con que Internet es técnicamente controlable. Ahora también el control se puede obviar de alguna manera. Hay maneras de obviarlos y, en algunos países donde hay control, se obvia. Ojalá no suceda entre nosotros. Yo comparto su preocupación y se lo digo a todo el que me quiera escuchar, que nosotros nos hemos dejado asustar y atemorizar demasiado, por el inquilino de Miraflores que agrede, agrede y agrede. Es un militar de una sola estrategia, la fuga hacia adelante. Y, segundo, le achaca a los demás, aquello de lo cual se le pudiera acusar a él pero sistemáticamente; los teóricos dicen que copiando a Goebbels, yo diría con cierto infantilismo.

 

La mejor línea de defensa sería obviamente pedir el adecentamiento del llamado "servicio público" de radiotelevisión, totalmente acaparado no ya por el gobierno, sino personalmente por el presidente. El propio ex director del canal 8 Villegas salió hace días sugiriéndole a Chávez que comience él a dar el buen ejemplo. Creo que sería una ventaja para el país entero que alguien diera comienzo a una desescalada mediática. Tendríamos que exigirle, ¿pero cómo? a todos esos jóvenes chavistas que despotrican, mejores contenidos y estilo en el sistema nacional de radio y televisión, más pluralismo, buen ejemplo en una palabra. Yo estaría dispuesto a ir con pancartas frente al canal 8 y decirles a sus ocupantes: señores, esta casa es nuestra. Respecto de la opinión pública y de su formación, soy menos pesimista, porque no hay mal que por bien no venga. No disponemos, es cierto, de un servicio público nacional de radio y televisión independiente. No hay una sola emisora, un solo periódico, que llegue al 100% de la población. Malo o bueno que sea, eso ha creado pluralismo. Nuestra prensa está bien diversificada, muy atenta a lo local, trátese del Correo del Caroní en Guayana, de El Impulso en Barquisimeto, del Carabobeño en Valencia o de Panorama o La Verdad en Maracaibo. Son buena prensa. En el país sigue habiendo pluralismo en prensa, radio y tv, pese a todo intento hegemónico. Por eso deduzco que sigue habiendo una opinión pública viva en el país. Por supuesto, hoy enfrentada a una parte de la sociedad intoxicada por un discurso ideológico muy pensado, muy de manual. El "socialismo científico" lleva casi un siglo ensayándose, se habla de 50 a 60 mil venezolanos que han pasado por Cuba a aprender la cartilla, y eso pesa. Sin embargo, no creo en exceso en la capacidad del régimen de manipular conciencias. La gente constata que Globovisión, por ejemplo, le da mucho más cabida al Gobierno, que VTV a la oposición.

 

PVD.- Nosotros los artistas visuales, sabemos que prohibieron todas las exposiciones individuales de artistas venezolanos. Yo estaba un poco angustiada, me sentía así como Picasso que una vez muerto Franco, tuvo permiso para que regresara el Guernica a España. Yo pensaba, y cómo el país se va a enterar de lo que nosotros estamos haciendo. Los museos son los que legitiman de alguna manera el lenguaje de los artistas más relevantes dentro del país. Ya no hay canales para la cultura, así de sencillo. ¿Qué podemos hacer los artistas?. Nuestro trabajo es individual y nada nos va a parar. El arte va por otro lado. Y no tenemos que hacer el arte relativo o basado en una protesta porque, si ese no es el lenguaje de uno, no tiene porque ser así. Pero, qué podemos hacer nosotros a parte de la obra, además de entrar en contacto con el público de otras maneras. ¿Cómo usar los canales que ya no están?

 

AP.- Me provocaría no contestar o hacerme el que no entendió la pregunta, porque mi respuesta no es positiva. El aparato cultural del país trabaja hoy enteramente para la ideología del régimen. El otro aspecto negativo es que en Venezuela carecemos de mecenazgo, que somos un país sin mecenas serios, que "ponen el paquete", que se la juegan incluso. ¿Dónde están los mecenas venezolanos capaces de montar un teatro, un centro de convenciones, un antisalón para disidentes, un gran premio literario independiente, un museíto siquiera? En momentos como éstos, un mecenazgo a la altura mucho hubiese podido hacer. A falta de esto, le pediría a ustedes, y a todos sus colegas artistas creadores que den la pelea, que inventen fórmulas para mantener a flote la creación nacional, me refiero a la posibilidad de crear y estructurar una disidencia organizada.

 

AP.- ¿Cómo puede haber un rechazo al contenido de las políticas de cubanización y, al mismo tiempo, un mantenimiento sólida de la popularidad de Chávez, según las encuestas?¿Qué es lo que realmente está confrontando la opinión pública?

 

AP.- Opinión pública es un concepto muy complejo, por ejemplo no coincide necesariamente con lo que un voto expresa. Una votación no es la expresión de una opinión pública. La opinión pública es la suma de muchas personalizaciones acerca de ciertos grandes temas sociales, y su expresión es otra cosa conforme al nivel de dificultades, miedos, chantaje, presiones que vive una sociedad. Piénsese en las dificultades que encontraría, por ejemplo, quien quisiera ir a La Habana a medir la opinión pública cubana sobre tal o cual tema. Luego, hay el problema de la manipulación de la opinión pública; por ejemplo, ¿cuánto país ha comprado Chávez con sus prebendas sinecuras becas y misiones? ¿Ha comprado cambios en la votación o en la opinión pública? Ese es un problema poco cuantificable. Creo que Chávez ha hecho poco para dignificar realmente a los ciudadanos menos favorecidos, y que sería realmente difícil, metodológicamente, llegar a determinar qué piensan dichos ciudadanos de los grandes temas en el tapete. Yo siempre creo que los países y las sociedades son más inteligentes de lo que indican las estadísticas y su manera de votar. En mi visión de comunicólogo, el problema de la opinión pública es hoy el problema de los medios de expresión con que ella cuenta. Una opinión pública del siglo XXI que no disponga de canales adecuados de comunicación, no sirve de nada, no existe, es algo difuso, un ectoplasma, si no logra expresar su existencia y creencias. Ese sería el rol de los servicios públicos de radiotelevisión no-gubernamentales e independientes: ser portavoces de lo que pudiera razonablemente considerarse la opinión pública promedio de una sociedad. Su imposibilidad de expresarse adecuadamente es lo que me parece preocupante en la situación actual.

 

AP.- La impresión que a mí me da, es que la mitad de la población venezolana, jamás en su vida entra en contacto con un medio de comunicación. Si esas personas no entran en contacto con un medio, son ectoplasmas como usted dice. Y la pregunta que uno se hace es: ¿y esas personas votan?. ¿Esas personas se expresan?. ¿Cómo llegan ellos a armarse una opinión de si les gusta Rosales o si les gusta Chávez?

 

AP.- Por causas que no sabría averiguar, Venezuela sigue respondiendo en buena medida a la definición dada por el sínodo consistorial del Tocuyo creo que en 1718: la de ser un país clasista partido en dos: los pater familias por un lado, la multitud promiscual por el otro; faltó una revolución francesa que aplanara un poco tan vistosa diversidad hoy representada por los rascacielos y los ranchos. La educación no hizo lo suficiente, los medios modernos hicieron mucho. Uno de los saldos de esa situación es que no somos una sociedad de lectores, no lo somos y nunca lo fuimos, y el país careció de suficientes instituciones formadoras de nacionalidad. Nunca tuvimos servicios públicos de radiotelevisión no-gubernamentales, de alta calidad y cobertura nacional, importantes instrumentos formadores de nacionalidad. Hay dos o tres grandes instituciones que en mi criterio forman país; una es la indicada, la otra es el servicio militar obligatorio y universal. Creo que una de las causas fundamentales de muchos dramas nacionales es que las Fuerzas Armadas Nacionales siempre han sido clasistas, o sea fácilmente manipulables por caciques y sátrapas. Las FF.AA. no han sido escuela de democracia, lo que se logra poniendo durante dieciocho meses el muchacho del barrio a convivir con el sifrino del Country Club, para que terminen siendo colegas y amigos. Pienso que nadie quiso nunca que hubiera fuerzas armadas democráticas, así como se impidió siempre que las autonomías universitarias fueran reales y completas, asentadas en una independencia económica gracias a ingresos propios. Volviendo al tema principal: no tenemos convivencia de nacionalismo con localismo; a muchas partes del interior no llegan ni El Nacional, ni El Universal, algunos reciben Globovisión, otros se contentan de lo puramente local. Eso es bueno por un lado, porque mantiene en vida el pluralismo, y es malo por el otro, porque mantiene en estado indefinido una supuesta "opinión pública nacional" lo que de paso impide la aparición de grandes líderes de opinión de dimensiones nacionales.

 

Quienes nos expresamos en los medios medimos a diario la sed que hay en el país de líderes de opinión, de gente que proporcione ideas, de lo que llaman los franceses "maîtres à penser". La gente se enamora a menudo del autor de una columna o de una sección, lo que expresa un nivel normal de gregarismo social y a la vez la búsqueda de líderes. Nuestra opinión pública es hoy de difícil comprensión, un macro-fenómeno llamado Chávez ha logrado regimentar una porción importante por el poder y por el dinero. Sobre todo por el dinero, pues pienso que un Chávez con la pobreza de un Bucaram, hubiera sido un Bucaram más. Pero le tocaron casi mil millardos de ingresos petroleros, lo que le permitió comprar conciencias y financiar a la vez la resurrección de Cuba, de un país semi-cadavérico.

 

AP.- Qué difícil es saber qué es lo que opina la opinión pública. En Estados Unidos, existe un concepto que se denomina el conventional wisdom, que es como una especie de expresión de qué es lo que piensa la gente, el común de los seres que viven en Estados Unidos. ¿Cuál es la diferencia entre el conventional wisdom y lo que se llama aquí opinión pública?

 

AP.- Hay conceptos ambiguos, opinión pública, conventional wisdom u otro emparentado, el de moral social. Sin embargo, sigo convencido de que el concepto de moral social, por ejemplo, debe seguir figurando en las Constituciones. La moral social varía en el tiempo, nadie logra fosilizarla, pero siempre hay una. Siempre existe, en un momento determinado, un "estado de ánimo" generalizado en una sociedad acerca de grandes temas como eutanasia, manipulación genética o destrucción ecológica que forman opinión pública, que expresan su conventional wisdom y que conforman su moral social. El gran problema político de estos tres conceptos ambiguos por cambiantes ¿cuál es? Que a menudo le salen manipuladores. El tema de los temas en esta materia, desde Adam Smith, es la no manipulación de las creencias compartidas, por vía directa o indirecta.

 

AP.- La destrucción de la sociabilidad de la sociedad venezolana, es quizás el daño mayor que está haciendo Hugo Chávez. A mí me preocupa esto sobre todo porque una situación así, puede terminar en anomia y anarquía. Anomia es la disolución de la sociedad y anarquía, es la disolución del sistema político. Yo creo que en este momento, estamos en eso, con un agravante, porque Chávez ha declarado que los ricos son bestias disfrazadas de seres humanos. Con eso ha llegado a un punto que es nazismo puro, socialismo puro y comunismo puro. Esto ha llegado a un punto de no return. Y sobre todo, a un punto en el cual cualquier resistencia, con los parámetros de lo racional, es absolutamente inútil. Estamos en una situación en la cual la cosa se decide. Si no salimos bien de esto, Dios nos tenga en su gloria. Pero muy probablemente caemos, más bien, en el infierno.

 

AP.-No soy politólogo, pero constato como observador que el país dejó pasar, o sea terminó por aceptar dos o tres cosas demasiado importantes. La invalidación de casi 400 candidatos antes de las elecciones, la destrucción de las figuras políticas de López y Ledezma y la invalidación de Rosales. Eso me parece también de mal pronóstico. Tampoco sé de dónde viene, antropológica, culturalmente y socio-políticamente el fenómeno Chávez y su éxito, se dice, entre quienes buscan a un padre. Afortunadamente veo aflorar fenómenos más positivos que puede llegar a alcanzar dimensiones insospechadas, como sería el caso del fenómeno Ledezma alcalde de Caracas y de su resistencia a la brutalidad gubernamental. Quizás sea Ledezma el verdadero contrincante de Chávez. He llegado a admirar la cordura, el temple, la capacidad de aguante del alcalde. Es impactante. Pero nos ha pedido a sus 740 mil votantes que salgamos a la calle a defenderlos y no hemos salido.

Antonio Pasquali (AP)

Antonio Pasquali: es licenciado en Filosofía de la Universidad Central de Venezuela (1.955), Doctorado en Filosofía de la Universidad de París (1.957), especialización en las Universidades de Oxford y Florencia. Ha sido titular de las cátedras de Filosofía Moral y de Comunicación Social de la UCV hasta 1.978. En 1.958 crea el Centro Audiovisual (hoy Depto. de Tecnología Educativa) del Ministerio de Educación, en 1.960 el Depto. de Estudios Audiovisuales de la Escuela de Periodismo, en 1.974 el Instituto de Investigaciones de la Comunicación ININCO, de la UCV. Entre 1.974 y 1.978 es miembro principal del Consejo Nacional de la Cultura CONAC. Desde 1.978 hasta su jubilación en 1.989, ocupó diferentes cargos en la UNESCO. Ha desplegado una intensa actividad ensayística y periodística en el ámbito de la Comunicación Social. En 1.992 funda en Venezuela el Comité por una Radiotelevisión de Servicio Público RTSP. Es miembros de numerosas asociaciones nacionales, regionales e internacionales de la Comunicación Social. En 2.002 la Universidad Central de Venezuela, y en 2005 la Universidad Católica de Maracaibo, le otorgaron sendos Doctorados honoris causa.

Presentes: Luis Carlos Palacios, Luis Herrera Marcano, Heinz Sonntag, Carlos Armando Figueredo, Jaime Requena, Hermán Roo, Jaime requena, Emilio Figueredo, César Manzano y Rosario Orellana.

 Martes, 16 de junio de 2009

 

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Por Luis Zambrano  * En la medida del avance las tecnologías de la guerra y de la comunicación, la noticia se vuelve vieja, y pierde vigencia al...

Marcelino Bisbal: “El comunicador responsable no es un Pilatos que se lava las manos”

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