En peligro el ejercicio profesional del periodismo

Fecha: 19-03-2009 11:30 PM


El Gobierno en campaña contra el CNP

Al no poder controlar al Colegio Nacional de Periodistas, el Gobierno ordena torpedear sus elecciones y ahora promueve la disolución de la Ley de Ejercicio

Eduardo Orozco

El Gobierno del Presidente Chávez, al no lograr el control del Colegio Nacional de Periodistas y al desarrollar una política que contradice los principios del ejercicio profesional, decidió estimular la división y debilitar la organización. Durante 10 años no se realizaron elecciones y todos los intentos fueron torpedeados por funcionarios y dirigentes progubernamentales. Finalmente, cuando se concretó la convocatoria a elecciones a mediados de 2008, reconocidos dirigentes del gremio atendieron el llamado de funcionarios del Gobierno de no participar. El propio ministro de Información, Andrés Izarra ordenó la no participación y figuras como Eleazar Díaz Rangel, Mario Silva o Helena Salcedo, transmitieron la orden.

Sin embargo, varios grupos de simpatizantes del Gobierno en regiones del interior participaron y lograron cargos en las nuevas directivas.

Todos conocemos los resultados electorales y podemos destacar la alta participación de más de 50 planchas en todo el país, además de la incorporación de nuevas generaciones de profesionales en combinación con dirigentes de reconocida trayectoria.

Los periodistas oficialistas perdieron una buena oportunidad de compartir esta nueva etapa del Colegio pero, al no participar, quedaron fuera de los equipos directivos del CNP. Ahora le declararon la guerra a los periodistas.

Viene el COCOSO

Una variada gama de personajes y comunicadores oficialistas, durante la segunda semana de marzo de 2009, anuncian la creación de un “Consejo de Comunicadores Socialistas” que va a solicitar a la Asamblea Nacional la derogatoria de la Ley de Ejercicio del Periodismo y la eliminación del requisito del título universitario para ejercer la profesión. Dicho Consejo acogerá a todo aquel que esté vinculado a un medio de comunicación y, fundamentalmente, quienes integran los equipos de los medios comunitarios que financia el Gobierno.

Esta decisión política del régimen, que adelantará el COCOSO, deberá superar serios obstáculos:

1.- El Colegio. La propia existencia de un Colegio, creado por una Ley especial, que encarna una tradición gremial de 58 años, no es sencillo borrar con una decisión de la Asamblea Nacional. No solamente es una bofetada a sus afiliados, sino una actitud de desprecio hacia las instituciones consolidadas que han cometido el crimen de no corear las conductas gubernamentales. La lucha por la libertad de expresión y la denuncia permanente de los atropellos de todos los gobiernos contra el ejercicio profesional y los derechos ciudadanos le dan al Colegio una representatividad y respetabilidad difícil de borrar del mapa.

2.- Colegiación obligatoria. Este tema ha sido el que más controversias desata desde los tiempos de la lucha por la aprobación de la Ley. Si bien hoy es un tema susceptible de revisión, no se puede afirmar que la colegiación atenta contra la libertad de expresión o limite los derechos ciudadanos consagrados en la Constitución o en los Tratados Internacionales. Nadie puede afirmar que la existencia del CNP y la colegiación haya  obstaculizado el desarrollo de los medios o constituyan un elemento restrictivo de la participación ciudadana. Los analistas e investigadores y los directores de las Escuelas de Comunicación, aunque han expresado algunas reservas, nunca se pronunciaron directamente contra la obligatoriedad de la colegiación.

Otro problema que deberá resolver el Cocoso es convencer al Tribunal Supremo de Justicia que se equivocó cuando decidió, en 2004, ratificar la vigencia de la Ley ante una demanda de los medios adscritos al Bloque de Prensa.

3.- Profesionalización. Si algún aspecto ha estado presente entre las reivindicaciones de los periodistas, desde los tiempos de la AVP, es la necesidad de la profesionalización y de la formación universitaria. La propia creación de la primera Escuela de Periodismo surge por una solicitud de la AVP en 1946. Betancourt decretó la creación de la Escuela de Periodismo de la UCV y comenzó a funcionar en 1947. En todas las etapas de la evolución del periodismo y del ejercicio profesional se ha reclamado la necesidad de estudios de actualización y especialización. Negar, en pleno siglo XXI, la necesidad de la formación es un contrasentido, sobre todo por la explosión de las nuevas tecnologías, de Internet y el desarrollo de la globalización. Algunos voceros del Gobierno se expresan con desprecio contra los estudios universitarios delante de profesores de dichas escuelas y estos bajan la cabeza.

4.- Universidades. No hay que olvidar que la necesidad de formación profesional en esta área ha estimulado la creación de nuevas Escuelas de Comunicación Social y hoy pasan de 20 escuelas universitarias en todo el país. La necesidad de la profesionalización nos lleva a pensar en el impacto que puede producir en las escuelas de Comunicación Social el planteamiento del Gobierno de que ya no son útiles para formar a nadie. La Escuela de Comunicación Social de la UCV abrió cursos de formación a egresados de otras carreras. La UCAB mantiene un posgrado con el diario El Nacional que ha recibido todos los reconocimientos. De pronto, miles de estudiantes de comunicación social se dan cuenta de que están perdiendo tiempo, esfuerzo y dinero en busca de una formación que no reconoce el Estado. Centenares de profesores, investigadores y otros especialistas quedarán en el aire cuando las escuelas universitarias sean convertidas en espacios para cursos cortos de cualquier cosa, menos para la superación profesional.

5.- Otros gremios colegiados. Los enemigos del CNP tendrán que cuidar muy bien sus argumentos para no provocar una reacción en cadena de otros gremios basados en la colegiación y en los estudios universitarios. Colegios como el de los médicos, abogados, ingenieros, contadores, etc. no podrán quedarse tranquilos ante la eliminación de una Ley de Colegiación porque esos argumentos pueden ser utilizados contra ellos en cualquier momento de necesidad política del proceso revolucionario. Ya los médicos han alertado sobre esta amenaza y han denunciado el intento de burlar la Ley de Ejercicio de la Medicina con la contratación de miles de dudosos “médicos” cubanos.

6.- Los medios. Este será el sector más agradecido y beneficiado ante la hipotética eliminación de la Ley de Ejercicio y del CNP. Después de todas las campañas iniciadas contra la colegiación sin éxito, paradójicamente, son los periodistas revolucionarios quienes entregan en bandeja de plata la cabeza del gremio periodístico organizado. Si el Cocoso cree que al asesinar el CNP, los periodistas comunitarios y otros ciudadanos sin formación entrarán a tomar las redacciones de los medios, se van a llevar una gran decepción. A menos que expropien a todos los medios de comunicación del país. La gran mayoría de los medios de comunicación prefieren periodistas profesionales, capaces e independientes para desarrollar sus medios con éxito, sobre todo ante los retos creados por la presencia de Internet y la crisis económica. No es con militantes sin conocimientos que se puede sacar adelante una empresa periodística. Y en el sector público se llevarán una gran decepción porque también preferirán a profesionales, de cualquier especialidad, para potenciar su programación. Los ciudadanos de los medios comunitarios seguirán en sus medios y no es la existencia del CNP lo que debe preocuparles. Todo lo contrario, ante una supuesta desaparición de un organismo gremial no ideologizado, ni sectario, los medios comunitarios quedarán en manos del partido de Gobierno y de los “comisarios” del Ministerio de Comunicaciones, sin derecho a pataleo.

7.- ¿Se puede vivir sin colegiación? Por supuesto que si. Periodistas de todo el mundo tienen sus asociaciones, sindicatos y colegios, sin necesidad de la colegiación obligatoria. La cláusula de conciencia, una de los aportes más importantes del ejercicio profesional, se logró en un acuerdo de los periodistas de El País, de Madrid, y sus periodistas. El propio medio creó una escuela de formación para actualizar y especializar a sus trabajadores. El periodismo norteamericano, protagonista de casos de investigación como el Watergate o Los Papeles del Pentágono, provocaron la caída de un presidente y tambalearon la Casa Blanca sin que existiera un Colegio. Podemos citar muchos casos. Pero en todos se mantiene el criterio de la formación profesional, los estudios de cuarto nivel, la unidad y organización de las redacciones. En ninguna parte del mundo se ha desarrollado el periodismo y la comunicación sin estudios ni investigadores. Y menos creando “consejos” de militantes para que controlen los medios y el ejercicio de los periodistas profesionales en nombre de una supuesta “participación”. Pero en estos países los periodistas están divididos y no tienen la capacidad de respuesta adecuada en circunstancias especiales, sobre todo en tiempos de agresiones, crisis económica, atropellos y sicariato.

8.- ¿A quién le hace daño el Colegio? A nadie. Todo lo contrario, se necesita una organización estable, independiente, nacional, unitaria, defensora del derecho a la información y a la expresión sin importar la inclinación ideológica de los ciudadanos. El derecho a la información que tanto niega este Gobierno está consagrado en el artículo 5° de la Ley de Ejercicio. Si se aplicara el Código de Ética, y se respetara, tendríamos mejores medios y mejor política informativa del Estado. El derecho al secreto profesional es ley en Venezuela, pero no existe en otros países. El CNP es una organización con presencia nacional, sustentada en una Ley, con historia y tradición, defensora de las libertades y los derechos de todos los ciudadanos que es incómoda para un Gobierno autoritario y abusador. El Cocoso quiere un gremio como el cubano: un rebaño de funcionarios sin futuro ni esperanzas que aplauden cualquier declaración de la nomenklatura.

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Un poco de historia

El CNP nace en 1972 por la aprobación de la Ley de Ejercicio, después de varios años de lucha de la Asociación Venezolana de Periodistas (AVP) organización fundada en agosto de 1941. En junio de 1967 la AVP, presidida por Eleazar Díaz Rangel, entrega al Congreso Nacional el anteproyecto de Ley de Ejercicio del Periodismo y con su aprobación la antigua Asociación se convierte en Colegio. Ya los periodistas profesionales no son amparados por una débil Asociación sino por una organización creada por una Ley de la República. El nuevo Colegio nace en 1976 con la elección de sus primeras autoridades que encabeza Héctor Mujica como Presidente de la Junta Directiva Nacional y se inicia luego una nueva jornada por la Reforma de la Ley que se logra en 1994.

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