La Libertad de Expresión y El Sistema Interamericano de los DDHH

Fecha: 04-06-2021 10:41 AM


Por Edgar Cárdenas (*)

El derecho a la libertad de expresión e información se encuentra plenamente establecido en los distintos instrumentos internacionales en materia de Derechos Humanos, siendo fundamental para la existencia de una sociedad plenamente democrática. Sin embargo, se requiere no solo se reconozca este derecho sino las garantías para que efectivamente pueda ejercerse con plenitud.

Por ello los Estados deben acometer los mayores esfuerzos para que esto sea realidad. Es importante destacar que la libertad de expresión e información no es asunto exclusivo del periodismo, por el contrario corresponde a la sociedad en su conjunto. Esta debe estar debidamente informada, para ello debe existir no solo pluralidad sino garantías para su ejercicio.

El derecho a la información está comprendido dentro del derecho a la libertad de expresión. En su artículo 13, la Convención Americana de los Derechos Humanos, establece que este comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole. El derecho a la información comprende además facultades tanto para el informador como para el informante, entre ellos derecho a no ser censurado, a investigar, a difundir opiniones e informaciones, derecho de acceso a las fuentes, derecho a recibir opiniones, derecho a seleccionar los medios e información a recibir, derecho a ser informado verazmente,  derecho a preservar la honra y derecho a rectificación o respuesta.

Lamentablemente observamos cada día es más difícil ejercer este derecho humano, ya que los gobiernos tratan de evitar la auditoria pública a través de  vías directas e indirectas, llegando al extremo de restringir los derechos sin cumplir con el estándar previsto por los distintos instrumentos internacionales, lo que nos lleva a una sociedad desinformada.

La desinformación es un grave peligro para la salud democrática, porque evita conocer la realidad de lo que acontece, ajustándose en muchos casos a intereses de grupos que desde el poder imponen propaganda y no la información oportuna y veraz. Asimismo observamos que el tema del terrorismo muchas veces es manejado a la ligera, entendiendo que a efectos de las audiencias es de sumo interés, sin embargo se requiere una actuación ética y responsable de medios y periodistas, además de una sensibilización de las sociedades para el abordaje u manejos de estas realidades. Sus efectos nocivos pueden derivar no solo en desinformación, sino en el fortalecimiento de ideas que promuevan una interpretación errada sobre estos fenómenos y su impacto social.

El sistema Interamericano de Derechos Humanos, a través de los órganos que lo componen, deja claro las expresiones protegidas por este derecho inalienable, así como las conductas que deben acoger los Estados, de acuerdo a lo establecido en la Convención Americana. Sin Embargo, existe una importante debilidad, que se evidencia en lo que podemos definir como una excesiva burocracia para el tratamiento de las distintas denuncias en materia de violaciones a los Derechos Humanos.

No se trata de minimizar los protocolos y criterios para el abordaje de los casos sino hacerlos más expeditos. Por otro lado tenemos el impacto o fuerza que causa en los Estados las  decisiones de la propia corte. Los gobiernos muchas veces desconocen los pronunciamientos de los organismos del sistema interamericano, con argumentos que van desde la soberanía nacional, aspectos culturales, hasta invocar elementos relacionados con el funcionamiento y normas que rigen el sistema de justicia de los países.

Es importante que el sistema interamericano pueda establecer fórmulas que impliquen mayor compromiso y obligatoriedad por parte de los Estados. Es claro que estos al suscribir o ratificar los tratados internacionales, están obligados a cumplir con dichos tratados, en lo que se ha denominado como un acto de buena fe.

Aunque los fallos de la Corte son inapelables, de acuerdo al Consejo Permanente de la OEA, igual hay un gran vacío en lo que representa el real cumplimiento de las decisiones por parte de los Estados. Evidentemente es muy importante la labor del sistema interamericano de Protección de DDHH, pero hay que sensibilizar a los Estados sobre la necesidad de acatar las decisiones, opiniones y recomendaciones de la Corte y de la Comisión, que en definitiva fortalecen el ejercicio del derecho a la libertad de expresión, así como la democracia, y con ella sus principios y valores.

 

(*) Miembro de Expresión Libre

Cuba y Nicaragua: necesitamos recuperar el espacio cívico democrático

(Caracas, 20/07/2021). Las organizaciones venezolanas que suscriben este comunicado rechazan categóricamente la represión y restricciones ilegítima...

Realidad Vs Propaganda

Eduardo Orozco   La reciente explosión social que estremeció a Cuba, con serias repercusiones en la política latinoamericana y mundial, coloc...

Entre rebote y rebote la noticia se globaliza

Por Luis Zambrano  * En la medida del avance las tecnologías de la guerra y de la comunicación, la noticia se vuelve vieja, y pierde vigencia al...

Marcelino Bisbal: “El comunicador responsable no es un Pilatos que se lava las manos”

“Nuestra condición de profesionales que buscamos la verdad en el horizonte de nuestro trabajo no nos permite caer en el cinismo de quien afirma “t...

En este país es necesario “construir enemigos”

Por Elsy Manzanares (*)   Construir un enemigo en un país como el nuestro, donde se vulneran los derechos humanos, la mentira es “un parte de...