Sin apoyos, pero no cae…

Fecha: 25-03-2019 09:46 AM

Zambrano

Por Luis Zambrano (*)

Mientras la diplomacia de Estados Unidos da pasos firmes cercando a la dictadura para que no siga robando al país en apoyo a Juan Guaidó, Nicolás Maduro se defiende acantonando una muestra de fuerzas cubanas y rusas en Maiquetía o tomando acciones altamente represivas.

Hay una desesperación por inhalar oxigeno ante tanta asfixia y soledad. No es poca cosa sentirse arrasado y desvanecido tierra adentro. Los esfuerzos por realizar acciones victoriosas de calle cada día son más débiles. Nadie quiere retratarse con una gestión que mantiene a 30 millones de almas con serias deficiencias de agua y luz. La una no se mueve sin la otra.

Para donde extienda la mano no encuentra auxilio. Los sindicatos patronales que armó hoy están descontentos. Esa acción de haber tirado a la basura toda la contratación de la administración pública les está pasando factura. Los sindicatos de Guayana, quizás los más poderosos del país lloran la perdida de las empresas básicas.

La izquierda venezolana siempre tuvo alguna fuerza en la masa trabajadora pero esa potencia se fue a menos porque siendo gobierno abandonó sus obligaciones como patrono. La dictadura no cuenta con ningún colegio profesional ni sindicato a su favor.

Sí hay individualidades de los colegios y sindicatos rojos que emiten rebuznes en un amago por darle respiración al régimen, pero no cuenta con una mayoría en el ambiente laboral.

El gremio médico sufre los embates de hospitales sin insumos para sus tareas. El gremio de los abogados se encuentra con jueces corruptos y a la vez desconocedores del derecho. Hay tribunales donde el juez se enferma ante una causa que le complique la vida.

Recordemos a la Venezuela donde anualmente se realizaban infinidad de congresos en todas las disciplinas.

Los médicos que dirigen las políticas del Estado han sido incapaces de montar un congreso para conocer los últimos adelantos de la ciencia. Algunos están huyendo por corruptos y ladrones. Los periodistas y escritores no han mostrado su fortaleza en las letras ni en la comunicación que ofrezca a los ciudadanos el camino correcto del desarrollo, la cultura, la educación. No hay libertad de pensamiento ni de conciencia. Si lo intentas eres traidor a la revolución.

Los ingenieros al servicio del régimen no han podido dar mantenimiento eficiente a las 4 hidroeléctricas del Guri donde hubo el reciente apagón. Tampoco han logrado mantener a la Gran Caracas con agua sin cortes ni racionamiento. Los militares ya no son enviados a las grandes academias del mundo a preparase, no por su condición de comunistas, sino por lo mal preparados que salen de las academias.  A los maestros cada día se les impone una cuota de adoctrinamiento para los alumnos.

Lo que abunda y propicia el régimen es la piratería, la vagancia, el pillaje, el facilismo, la violencia y la limosna.

Después que regaló dinero a motones y sigue regalando petróleo para mantener a otras dictaduras, le llegó la hora menguada. Esos miles de millones de dólares que despilfarró y no quiso sembrar en industria y desarrollo, ahora hacen mucha falta.

El auto estrangulamiento del aparato estatal por sus pésimas políticas centralizadoras impide acceder a los mercados internacionales en busca de dinero fresco. En el concierto mundial ya hay conciencia para no dar prestado un céntimo a un gobierno que despilfarra y roba.

Con todos estos vientos en contra salta la gran pregunta: ¿Por qué entonces no cae la dictadura? Muy sencillo si vas a derribar un edificio necesitas una carga de dinamita. Las piedras paradas del dominó no se derrumban si no tumbas la que da apoyo. Y el péndulo del reloj no moverá la maquinaria, si no ocurre una fuerza que lo impulse.

(*) Miembro de Expresión Libre



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