Josué Fernández: Turbideces

Fecha: 17-11-2015 08:17 PM


Los hechos recientes en la República Bolivariana (“RB”) configuran espesamente el decir de "La noche es más oscura antes del amanecer". Tanta negrura solo cabría en pesadas turbideces, según cuatro de sus acepciones a partir de su turbia raíz: 1.  Mezclado o alterado por algo que oscurece o quita la claridad natural o transparencia. 2.  Dicho de tiempos o circunstancias: Revueltos, dudosos, azarosos. 3. Dicho de la visión, del lenguaje, de la locución, etc.: Confusos, poco claros. 4. Deshonesto o de licitud dudosa.

No obstante, un amanecer por si mismo nunca traería suficiente buenaventura para neutralizar y darle fin a un pésimo sueño, tal como el que bulle de frustraciones acumuladas en “RB”, por diecisiete años, y ahora mismo podría reventar en otro peor. Más allá de las simples ilusiones de muchos, al aproximarse un nuevo día  también aparecería el momento de madrugonazos y revueltas de borrosos propósitos, difíciles de enfocar en medio de la oscuridad.

 

Josué Fernández

 

Quizás queda alguien que confíe en las buenas intenciones tras los madrugonazos, a pesar de las persecuciones, cárceles y muertes que les rodean, como se sabe de registros en la misma pesadilla bolivariana actual provocada por militares golpistas. Aquí, para llenar de humillación al país entero, los uniformados se acompañaron –previamente y ahora– de las estridentes cadenas arrastradas por las momias del castro-comunismo-cubano, para rendirse a esos extranjeros con sumisión de “Estado Dependiente Asociado” (EDA). Desde entonces las fuerzas armadas se ligarían al régimen bolivariano, dispuestas a las amenazas, o a las agresiones inclusive, llegado el caso de enfrentar aventuras que pretendieran arrebatarles sus exclusivos privilegios en el poder.

En aquel madrugonazo también se engendraron otras turbideces, copiadas de ejemplos en dictaduras de corrupción primero y luego de destrucción moral, hasta el sometimiento incondicional y la esclavitud prolongada, de no encontrar resistencias. Ocurre así la persecución a vendedores de electrodomésticos, de huevos y otras menudencias, que no recibirían divisas preferenciales, aunque deberían vender a precios de gangas, tal vez por develadas complicidades con funcionarios de aduanas, o asociaciones con encumbrados del gobierno pero vulnerables a facturas políticas. Coinciden igualmente las perversiones propagadas de ñapa, incitando a los más necesitados a saquear comercios; mientras en las alturas se fraguaba el asalto a la mayoría parlamentaria, para ampliar abusos y delitos.

El estado de turbideces en plena antesala electoral, anticipa que el inevitable triunfo de la alternativa democrática el 6-D probablemente sobrevivirá con grandes dificultades al levantamiento de parapetos oficialistas para despojar desconocer la derrota. Se da igualmente por seguro la repetición de los acostumbrados arrebatones, cada vez que el electorado da la espalda al proyecto totalitario bolivariano. Sin embargo, la indispensable legitimación una vez más de la superioridad en número de quienes aspiran a una auténtica patria de libertades, aparece como la ruta firme alejada de pantanos, y  de arenas tambaleantes en las que nada valioso o duradero se podría construir. 

Josué Fernández. Periodista. Miembro de Expresión Libre

 

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